La Comisión Militar encargada de juzgar al saudí Abdl al Nashiri en Guantánamo debatió hoy sobre si los futuros testimonios del acusado por el atentando contra el destructor "USS Cole" en 2000 relativos a su período en cárceles secretas de la CIA se deben mantener en secreto.
Por el momento, el juez James Pohl mantendrá bajo secreto los testimonios que Al Nashiri, una vez iniciado el juicio, pueda hacer sobre el tiempo que pasó en cárceles secretas antes de llegar a la prisión de la Base Naval de Guantánamo (Cuba) en septiembre de 2006, según una transcripción parcial de la vista celebrada hoy.
La comisión militar, que se reúne durante tres días en la base, revisó las mociones de la defensa previas al inicio del juicio contra Al Nashiri por supuestamente organizar el ataque suicida contra el destructor estadounidense "USS Cole" en el Golfo de Adén, en el que murieron 17 marinos.
David Schulz, abogado que representa a varios medios en el proceso, objetó hoy que el proceso debe ser abierto ya que "el interés público es diferente al de las partes en el juicio y está protegido por la primera enmienda", que garantiza la libertad de prensa.
Schulz arguyó que la comisión puede recurrir a cerrar la emisión por circuito cerrado, que tiene 45 segundos de retraso, si se habla de información clasificada, algo que para el juez Pohl no es suficiente por el momento.
La Fiscalía ha objetado repetidas veces que el acusado puede poner en riesgo la seguridad nacional si se le permite, una vez comenzado el juicio en sí, testificar sobre las condiciones de su cautiverio, especialmente sobre el tiempo que paso en prisiones secretas.
En 2008, el entonces director de la CIA Michael Hayden reconoció que Al Nashiri había sido sometido al "waterboarding" o ahogamiento simulado, técnica de interrogatorio clasificadas como tortura, así como a tratamientos vejatorios y amenazas.
La defensa, dirigida por el letrado civil y experto en pena de muerte, Richard Kammen, sostiene que Al Nashiri no debería estar esposado cuando se reúne con la defensa, ya que esto recuerda experiencias traumáticas de su cautiverio.
Pohl concedió esta petición mientras se desarrollan las vistas en Campo Justicia, a las que Al Nashiri siempre ha asistido, pese a que puede elegir que estas mociones técnicas, que sentarán precedente para casos futuros, sean tratadas en su ausencia.