Continuar la lucha sin piedad contra el dopaje y limitar los riesgos de errores en los arbitrajes son los ejes sobre los que el belga Jacques Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), basará sus futuras acciones para preservar la "credibilidad" de los Juegos.
Durante un desayuno de trabajo en Atenas, en compañía de un grupo de periodistas entre quienes se encontraba la AFP, y a dos días de la clausura de los Juegos-2004, Rogge no ocultó su contrariedad por las "controversias".
Los fallos arbitrales discutidos han perturbado especialmente a las pruebas de esgrima, gimnasia y deportes ecuestres.
"El error es humano y siempre es posible, preferiríamos que no los hubiera pero tenemos que aceptarlos, excepto --claro-- si hay una prueba flagrante de manipulación deliberada", dijo el dirigente.
Rogge rechazó toda posibilidad de conceder medallas de consolación para borrar errores.