La Cumbre de la Commonwealth concluyó hoy en Puerto España con un tono de optimismo ante las posibilidades de éxito en la Conferencia de Copenhague sobre el cambio climático que comienza el próximo 7 de diciembre.
Los 53 países de la Commonwealth terminaron hoy en la capital de Trinidad y Tobago una cumbre en la que expresaron su apoyo al primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen, para que busque un consenso global sobre el cambio climático en Copenhague.
El primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, anunció hoy en una conferencia de prensa que, a pesar de las diferencias en desarrollo entre los países miembros, se reforzó la idea de la necesidad de llegar a un acuerdo en la capital danesa "dada la envergadura de lo que la humanidad se juega".
Manning señaló que a pesar de la enorme diversidad e intereses contrapuestos entre los 53 países de la Commonwealth, por las diferencias entre los pequeños países en vías de desarrollo y naciones como Reino Unido, Canadá, Australia o India, la cumbre de Puerto España servirá para dar un espaldarazo a la conferencia de Copenhague.
"La Cumbre de Puerto España ha sido un excelente precursor de la Conferencia de Copenhague", afirmó en la misma conferencia de prensa el primer ministro de Nueva Guinea Papua, Michael Somare.
Los países de la Commonwealth aprobaron hoy un documento en el que solicitan que la Conferencia de Copenhague apruebe la creación de un fondo de 10.000 millones de dólares para ayudar a los países pobres a afrontar los efectos del cambio climático.
La iniciativa de establecer este fondo de ayuda partió del primer ministro británico, Gordon Brown, y del presidente francés, Nicolas Sarkozy, que asiste a la cumbre como invitado, al igual que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el primer ministro danés.
La declaración de Puerto España de la Commonwealth propone la ayuda financiera a los pequeños países para que afronten con garantías las iniciativas destinadas a luchar contra los efectos del cambio climático.
El fondo de 10.000 millones de dólares comenzaría a aplicarse a partir del próximo año para que los países en vías de desarrollo puedan combatir de manera adecuada los efectos del cambio climático y antes de que entre en vigor el eventual acuerdo de Copenhague que sustituirá al Tratado de Kyoto que expira en el año 2012.
Los diez mil millones de dólares irían destinados a las pequeñas naciones, en su mayoría islas, que son más vulnerables a desastres naturales como consecuencia de los efectos del cambio climático.
Al destacar el éxito de la Cumbre de la Commonwealth en Puerto España, Manning subrayó la decisión de admitir a Ruanda como el socio número 54, a pesar de que este país es francófono.
Ruanda había solicitado la adhesión a la Commonwealth tras el distanciamiento con Francia a raíz del genocidio ocurrido en este país en 1996.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el de Ruanda, Paul Kagame, acordaron el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países.
Tal decisión se adoptó después de la visita a Kigali del secretario general de la Presidencia francesa, Claude Guéant, quien mantuvo contactos con Kagame para abordar esta cuestión, según un comunicado difundido por el Elíseo.
Las relaciones entre ambos países se rompieron en 2006, a iniciativa de Ruanda, después de que un juez antiterrorista francés presentara un procedimiento contra Kagame y cursara órdenes de arresto contra nueve destacados miembros de su régimen.
La Commonwealth es una asociación voluntaria de 53 Estados soberanos que, con la excepción de Mozambique, comparten lazos históricos con el Reino Unido, la antigua metrópoli, y que representan cerca de una cuarta parte de la población mundial.
Es una organización a través de la cual, países con diversos antecedentes sociales, políticos y económicos cooperan en un marco de valores y objetivos comunes delineados en la Declaración de Principios de la Mancomunidad firmada en Singapur el 22 de enero de 1971 y ratificada por la Declaración de Harare de 1991.