Los países de la Commonwealth propondrán que la Conferencia de Copenhague apruebe la creación de un fondo de 10.000 millones de dólares para ayudar a los países pobres a afrontar los efectos del cambio climático.
Los líderes que participan en la Cumbre de la Commonwealth en Puerto España, la capital de Trinidad y Tobago, están ultimando hoy la redacción de una declaración que sirva para apoyar se llegue a un acuerdo en Copenhague.
La iniciativa de establecer un fondo de ayuda partió del primer ministro británico, Gordon Brown, y del presidente francés, Nicolas Sarkozy, que asiste a la cumbre como invitado, al igual que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen.
Según fuentes del gobierno de Trinidad y Tobago, la creación de tal fondo de ayuda se considera indispensable para que los países en vías de desarrollo puedan combatir de manera adecuada con los efectos del cambio climático.
Ello ha creado un atmósfera de optimismo en la Cumbre de la Commonwealth de 53 países que representan a una población de dos mil millones de personas y que incluyen a pequeñas islas del océano Índico y del Caribe frente a potencias como Reino Unido, Canadá, India, Australia y Nueva Zelanda.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, destacó que llegar a un acuerdo en Copenhague "está al alcance de la mano" y subrayó que crece el optimismo ante las posibilidades de que la conferencia de la capital danesa sea un éxito.
En los mismos términos se pronuncio el primer ministro danés al considerar que resulta realista ahora esperar que en Copenhague se alcance un acuerdo que sustituya al Tratado de Kyoto que expira en el año 2012.
El primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, tiene previsto anunciar hoy en una conferencia de prensa el contenido de la declaración que aprobará la Cumbre de la Commonwealth y que estará centrada en la propuesta de creación de ese fondo de ayuda.
Brown adelantó que la ayuda financiera a los pequeños países podría estar disponible a partir del próximo año, antes de que comenzasen a aplicarse las medidas de reducción de las emisiones de gases contaminantes que previsiblemente se aprobarán en Copenhague.
"Los países pobres deben saber que las naciones más ricas les ayudarán a adaptarse al cambio climático para que hagan los ajustes necesarios a sus economías", señaló Brown.
Gran parte del fondo de diez millones de dólares iría, de esta forma, dirigido a las pequeñas naciones, en su mayoría islas, que son más vulnerables a desastres naturales como consecuencia de los efectos del cambio climático.
El éxito de la Conferencia de Copenhague depende en gran parte del compromiso de Estados Unidos y China, los dos países más contaminantes del mundo, para llegar a compromisos firmes en los recortes de las emisiones de carbono a la atmósfera.