El Partido Comunista de Venezuela (PCV), aliado del Gobierno del presidente, Hugo Chávez, pidió hoy un alza salarial de 40 %, casi 13 puntos porcentuales por encima de la tasa inflacionaria nacional del 27,2 % registrado el año pasado y que por ley se aplicó automáticamente como subida salarial en 2011.
El secretario general del PCV, el diputado Oscar Figuera, dijo en una rueda de prensa que formalizará la propuesta "en los próximos días" tanto a la unicameral Asamblea Nacional como a la Unión Nacional de Trabajadores (Unete), la principal central obrera pro oficialista, antes de entregársela a Chávez.
"Existe la necesidad de realizar un incremento salarial que no solo toque el salario mínimo sino las diversas escalas salariales, en función de mantener la línea general del Gobierno dirigida a garantizar el poder adquisitivo del salario", remarcó Figuera.
En ese sentido, detalló que la propuesta comunista apunta a que el alza sea "de forma escalonada", de forma que solo quienes ganan menos reciban el incremento mayor del 40 % propuesto.
El alza sería de solo el 5 % por encima de la tasa inflacionaria anual para quienes ganen por encima de los siete salarios mínimos; es decir, alrededor del equivalente a unos 2.000 dólares, agregó.
Desde hace una década, el salario mínimo mensual es fijado unilateralmente por Chávez, quien el año pasado lo situó en 1.223,89 bolívares, equivalente a unos 285 dólares.
El salario del gobernante se incrementaría únicamente en ese 5 % sobre la tasa inflacionaria anual, según la propuesta comunista.
El Parlamento venezolano, de amplia mayoría oficialista, aprobó el 29 de diciembre pasado una ley que limita el salario de los altos funcionarios públicos, entre ellos, el presidente de la República, hasta un máximo de doce salarios mínimos, unos 3.400 dólares.
No obstante, Chávez dijo públicamente a mediados de 2009 que había decidido "congelar" su salario en 2.000 bolívares mensuales (unos 465 dólares), y criticó que hubiera funcionarios públicos que ganaran cerca de 5.000 dólares y no lucharan "contra la división jerárquica del trabajo" la cual, dijo, es un "vicio capitalista".