La Comisión Nacional de Emergencia de Costa Rica decretó hoy una alerta amarilla (intermedia) en el país, donde hay dos casos confirmados de gripe porcina y se han disparado las ventas e mascarillas y vacunas contra la gripe estacional.
Además, María Ethel Trejos, del departamento de vigilancia epidemiológica del ministerio, señaló a un noticiero local que hasta ahora se han atendido unos 60 casos sospechosos, pero han sido descartados en su mayoría.
Con la alerta amarilla, que estuvo precedida de una declaración de emergencia sanitaria, se activaron los Comités Locales de Emergencia para coordinar acciones con las autoridades de salud.
La ministra de Salud, María Luisa Ávila, reiteró hoy sus llamados a la calma y aseguró a los medios locales que no es necesario que las personas utilicen mascarillas en la calle ni que se vacunen contra la gripe, pues ello no previene la influenza porcina.
Pese a ello, las farmacias reportaron que se dispararon las ventas de tapabocas, vacunas, geles de alcohol para manos y hasta de vitamina C, y en las calles de San José aparecieron los primeros vendedores ambulantes de mascarillas.
Los empleados de la Municipalidad de San José que se encargan de limpiar la capital recibieron hoy mascarillas para ser utilizadas en su jornada laboral, al igual que lo hacen desde el fin de semana los trabajadores de los aeropuertos.
En los hospitales también es común ver a la mayoría del personal utilizando tapabocas y guantes.
Los dos casos de fiebre porcina confirmados en el país corresponden a una joven estudiante de 21 años, y un hombre de 30, que regresaron el pasado fin de semana desde México.
Ambos recibieron atención médica pero ahora se encuentran aislados en sus casas y completamente fuera de peligro, de acuerdo con los reportes del ministerio de Salud.