La mesa de diálogo propuesta por el Gobierno chileno para solucionar los problemas del pueblo mapuche se instaló hoy en la sureña ciudad de Temuco, sin la participación de representantes de los 35 comuneros que mantienen una huelga de hambre en varias cárceles de la zona.
La Policía vigila por tierra y aire el cerro Ñielol de Temuco, a 672 kilómetros de Santiago, donde los ministros de Planificación, Felipe Kast, y de la Presidencia, Cristián Larroulet, encabezan la representación gubernamental en la instancia.
Por los mapuches, según dijeron las autoridades, participan representantes de las comunidades Lafkenche (gente de la costa), Pehuenche (gente de la Cordillera) y Huilliche (gente del sur).
También están en la reunión, que se celebra en un restaurante situado en la cumbre del cerro Ñielol, representantes de las iglesias Católica, Evangélica y Anglicana, del mundo académico, dirigentes y profesionales del sector productivo y de la sociedad civil, indicaron las fuentes.
Ni familiares ni portavoces de los 35 comuneros que mantienen la huelga de hambre, algunos desde el pasado 20 de julio, participan en el encuentro, aunque el Gobierno abrió con ellos un canal paralelo de comunicación la noche del jueves.
Portavoces de los comuneros se reunieron entonces con el ministro Larroulet en la casa del arzobispo de Concepción, Ricardo Ezzati, quien ha sido el facilitador de un diálogo entre las partes.
Los comuneros se consideran presos políticos y demandan que no se les aplique la ley antiterrorista, no ser sometidos a un doble juicio ante tribunales civiles y militares y la no utilización de testigos sin rostro en sus procesos.
El ministro Kast dijo hoy que la mesa de diálogo de Temuco y los contactos con los comuneros son "procesos paralelos, pero complementarios".
"Esperamos que sirvan para la solución de ambos temas, el de fondo y el de la coyuntura", señaló en declaraciones a radio Agricultura, en las que además sostuvo que la huelga de hambre "da una relevancia mayor a la mesa del Ñielol".
El contacto con los representantes de los huelguistas continuó hoy en la ciudad de Concepción, con una reunión entre el subsecretario de la Presidencia, Claudio Alvarado, y el abogado Adolfo Montiel, uno de los defensores de los comuneros presos.
El Gobierno ha mantenido reserva sobre lo tratado en estos contactos, "a fin de avanzar de mejor forma", según el ministro Larroulet, con quien coincidió en Santiago el titular del Interior, Rodrigo Hinzpeter.
Trascendió, sin embargo, que el Gobierno habría ofrecido retirar la aplicación de la ley antiterrorista en cuatro procesos que involucran a los huelguistas.
Preguntado al respecto, Hinzpeter sólo respondió que el Gobierno "jamás dejará de hacer ningún esfuerzo para salvar la vida de los mapuches".
En una muestra de escepticismo frente a las iniciativas gubernamentales, unos 50 comuneros se reunieron en las afueras de la cárcel de Temuco en apoyo a los huelguistas.
En Santiago, en tanto, un grupo de intelectuales entregaron en La Moneda una carta dirigida al presidente Sebastián Piñera en la que le piden la instalación de "una mesa de diálogo real" con representantes de los comuneros presos para resolver el ayuno.
Entre los adherentes a la misiva destacan el pintor José Balmes, el abogado de derechos humanos Nelson Caucoto y, desde el exterior, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.