La única concejala indígena de Bogotá, la arhuaca Ati Quigua, pidió hoy una acción urgente en favor de más de 500 aborígenes de la etnia embera que viven en condición de desplazados en la capital colombiana.
Los indígenas son discriminados, amenazados y agredidos, denunció Quigua, quien advirtió de que al menos dos de ellos han sido apuñalados en las calles del barrio del centro de la ciudad en el que están situados los inquilinatos que habitan.
"Son víctimas del desplazamiento y, también, de unos comportamientos contrarios al buen trato, mientras que la gestión pública (en favor de ellos) es muy lenta", dijo la concejala en declaraciones a Efe.
La líder arhuaca, cuyo pueblo es uno de los cuatro que ocupan la Sierra Nevada de Santa Marta (norte), resaltó que los afectados son 506 emberas que proceden de zonas conflictivas de los departamentos de Antioquia, Chocó y Risaralda, todos en el noroeste colombiano.
El 53 por ciento de ellos es población infantil, destacó Quigua, al observar que el 30 por ciento de las madres son viudas.
"Son desplazados, porque sus territorios son de conflicto armado y están en medio del fuego cruzado, y sus autoridades no pueden hacer denuncias porque los asesinan junto a sus familias", explicó la legisladora local.
Otros fueron desalojados por narcotraficantes y también por los promotores de megaproyectos, agregó Quigua, que apuntó que el regreso a sus territorios no es posible por la falta de condiciones de seguridad.
Según ella, los retornos que se han intentado han fracasado en casos por el asesinato de familiares de indígenas que buscaron restablecerse en sus territorios.
La mayoría de estos desplazados viven de la mendicidad en las calles, mientras que otros venden artesanías e interpretan, a cambio de monedas de los transeúntes, sus músicas tradicionales.
La concejala subrayó que del dinero que obtienen deben reservar a diario 9.000 pesos (casi cinco dólares) para el pago del inquilinato en el que viven.
"La solución temporal es encontrar un hogar comunitario, en unas condiciones dignas y con seguridad, a las afueras de ciudad", consideró la concejala, al indicar que a largo plazo deberá facilitárseles la restitución integral de sus derechos.