La reunión que tuvieron hoy ministros del Gobierno boliviano con dirigentes de la máxima organización sindical del país, para negociar el aumento salarial del año, acabó sin resultados, y ambas partes analizarán ahora por separado sus próximos pasos.
Una fuente del ministerio de Trabajo dijo a Efe que los líderes de la Central Obrera Boliviana (COB), encabezados por Pedro Montes, entregaron su petición de un salario mensual de 1.183 dólares para un trabajador con una familia de cinco personas, cifra que el presidente, Evo Morales, ha calificado de descabellada.
Con esta reunión, la COB y el Gobierno reanudaron el diálogo frustrado la semana pasada al negarse Morales a discutir con los sindicatos aumentos salariales superiores a la inflación del 7% de 2010, lo que condujo a una huelga el viernes que tuvo escaso seguimiento.
Morales tampoco recibió hoy a los líderes sindicales y en su representación acudieron a la cita los ministros de Trabajo, Félix Rojas; Presidencia, Óscar Coca; Planificación, Viviana Caro, y Economía, Luis Arce, además del viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro.
Los ministros recibieron la propuesta y dijeron que, tras analizarla, convocarán a la COB a una nueva reunión para dar la respuesta, mientras que la organización sindical evaluará este martes el encuentro.
Los 1.183 dólares son de un sueldo medio ideal que la COB esgrime para negociar, diferente del mínimo de 96 dólares mensuales y de las medias salariales que, por ejemplo, para los médicos del Estado están entre 270 y 568 dólares, mientras que los maestros ganan entre 170 y 312 dólares, según los sindicatos.
Antes de la reunión, Rojas ratificó que el ajuste salarial que se decretará este año estará por encima de la inflación, pero no precisó un porcentajes ni la fecha de aplicación.
Al margen del diálogo del Gobierno y la COB, hay sectores que mantienen sus protestas, como los chóferes de la región central de Cochabamba, que harán huelga este martes, mientras que sus dirigentes nacionales convocaron a una reunión el miércoles para definir nuevas tarifas.
Los chóferes pretenden subir unilateralmente sus tarifas un 25% -ya lo hicieron en tres regiones-, lo que originó el rechazo de los sindicatos y organizaciones vecinales, que también han protestado en las últimas semanas por la escasez de algunos alimentos y el incremento de precios.