El mal funcionamiento del transporte remunerado de personas en Panamá genera anualmente más de 500 millones de dólares en pérdidas, según la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
Esta realidad se agrava con los años y han pasado más de 15 desde que varios estudios indicaron que ante el crecimiento de la población y de la estructura de la ciudad urge mejorar este sistema.
Actualmente, son aproximadamente 1 millón 600 mil personas los usuarios del transporte en la ciudad de Panamá. Pero el sistema no se da abasto. Por ello, los usuarios, que sólo disponen de 1,500 buses para transportarse, recurren a otros medios para llegar hasta sus trabajos, a colegios o escuelas o regresar a casa (ver infografía).
En este ir y venir, los usuarios pierden alrededor de cuatro horas diariamente, un tiempo valioso que pueden invertir en mejorar su calidad de vida o ser más productivos en sus trabajos.
Más autos y cada vez menos buses.
Un análisis de la ATTT reveló que la demanda total en transporte público es de alrededor de 1.0 millones de viajes/día, para que el 65% de los usuarios realice recorridos en autobús, 25% en minibús y 10% en taxis.
No obstante, sólo el 31.25% de los usuarios (500 mil personas) utiliza a los "diablos rojos" y el resto se reparte en autos particulares, en los que son también pasajeros.
Otro factor que empeora el servicio, y con ello aumenta el congestionamiento vehicular, es que cada año, son aproximadamente 25 mil vehículos los que ingresan al parque vehicular para el cual no hay suficientes calles.
La prueba de que el congestionamiento vehicular se ha agravado es que en calles que han sido diseñadas para ser recorridas a hasta 80 kilómetros por hora, el promedio de velocidad de un autobús no supera los 21 km/hr, por lo que demora entre 40 minutos a 2 horas en cada viaje que realiza.
En avenidas como la Vía España y la Vía Simón Bolívar, el recorrido no se hace a más de 12 km/hr, mientras que en la Avenida Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto), la velocidad media no supera los 15 km/hr.
Así es que el tranque ya no es a horas pico y en días de pago, está a la orden del día y todos los días.
Por ello es que la llegada de autos nuevos y usados al país aumenta cada día por la necesidad que tienen los panameños de transportarse rápida, cómoda y efectivamente, ya que evidentemente, la oferta en el transporte público ha quedado rezagada para la demanda de usuarios.
Con menos buses y más autos en las vías, es notable que no hay suficientes calles, hace falta modernizar el sistema de semaforización, diseñar y organizar las rutas, estructurar el sistema de operación del transporte, entre una larga lista de innovaciones que requiere el sistema para que funcione adecuadamente y pueda atender al gran número de usuarios que va en aumento.
Análisis de la situación.
El Ingeniero Ulises Lay, de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos de Panamá (SPIA), explicó que el sistema actual es una deformación del sistema de cupos que se creó a finales de los años de la década de 1960 donde los conductores eran los dueños de los buses con un sistema administrativo tipo Cooperativas.
A través de los años, el acaparamiento de los cupos trajo como consecuencia que el conductor quedó como un empleado alquilando el bus por rendición de una cuenta diaria.
Los sindicatos organizaron la prestación del servicio a los usuarios del transporte en función de sus intereses al no existir una Autoridad oficial real que administrara, ordenara y modernizara el sistema de transporte.
La utilización de vehículos inadecuados, sin organización y sin un buen mantenimiento, trajo como consecuencia un deterioro en la prestación del servicio y que gran parte de los usuarios optaran por tener sus propios medios de transporte donde un vehículo sedán es utilizado por un promedio de 2 ó 3 personas, saturando las principales avenidas y calles del área metropolitana.
La configuración de abanico de la Ciudad de Panamá agrava la circulación al confluir todos al centro.
Sólo desde el distrito de San Miguelito hasta el centro de la ciudad de Panamá confluyen 339 mil 090 personas, además de los 336 mil usuarios que lo hacen desde Arraiján y La Chorrera.
Indicó que la solución para mejorar el sistema de transporte masivo actual es reemplazarlo por alguno de los sistemas técnica y económicamente probados en otras ciudades de otros países.
El ingeniero explicó que existen estudios para que en Panamá se aplique el sistema de articulados, el tren ligero o el monorriel.
"Es hora de que contemos con un sistema moderno que traslade eficientemente a los usuarios actuales de pasajeros, más los que dejen de usar sus vehículos particulares, así mejoraría el tráfico vehicular metropolitano", recalcó Lay.