Zakaria Amara, líder de un grupo que pretendía atentar con bombas de gran potencia contra destacados organismos y centros turísticos en Toronto, fue condenado hoy a cadena perpetua.
Amara, de 24 años de edad, era el líder de 18 personas arrestadas en el verano del 2006 por la planificación de una serie de ataques contra la Bolsa de Toronto, la sede del servicio secreto canadiense (CSIS, por sus siglas en inglés) y una instalación militar con camiones cargados de fertilizantes.
También hoy otro de los integrantes del llamado "Toronto 18", Saad Gaya, de 21 años, fue condenado a 12 años de prisión, aunque podría salir en libertad provisional de la cárcel el año próximo.
Amara podrá solicitar libertad condicional en el 2016.
Al comunicar su sentencia contra Amara, que en octubre del 2009 se había declarado culpable de planificar actos terroristas, el Tribunal Superior de Ontario dijo que de haberse producido los atentados "habrían aterrorizado a la sociedad canadiense y matado a muchos".
Por su parte, la Policía Montada canadiense afirmó a través de un comunicado tras la sentencia de Amara y Gaya que "la extensión de los preparativos y la enormidad de los ataques planeados en este caso son bastante espeluznantes".
El grupo fue infiltrado por los servicios secretos canadienses y los arrestos se produjeron cuando algunos de los integrantes descargaban varias toneladas de lo que pensaban era nitrato de amonio, el mismo producto utilizado en 1995 en el atentado de la ciudad estadounidense de Oklahoma.
De los 18 detenidos seis han sido condenados, cinco esperan juicio y otros siete han visto las acusaciones que pendían sobre ellos retiradas por la fiscalía.
El grupo había planificado los ataques como reacción a la participación canadiense en la invasión y ocupación de Afganistán.