El Ministerio Público de Panamá, que investiga la muerte de más de cien personas por un medicamento contaminado de la Caja de Seguro Social (CSS) en 2006, confirmó hoy que puede haber más de mil casos de envenenados que no fueron incluidos inicialmente en el expediente.
El fiscal encargado del caso, Dimas Guevara, dijo en rueda de prensa que hay 1.155 posibles intoxicados con dietileneglicol, según el resultado de unas pruebas realizadas por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias (IMEL) del Ministerio Público (MP).
Guevara recalcó que se desconoce hasta el momento si algunas de estas más de mil personas han fallecido, y recomendó a los posibles afectados o a sus parientes que vayan a su despacho para tomarles declaración o someterlos a exámenes médicos, según el caso.
El MP llegó a esta conclusión tras analizar 6.774 frascos de medicinas recogidos entre 2006 y 2008 en el país en el marco de la investigación, de los que 1.155 resultaron contaminados con el tóxico y fueron recetados en su momento a igual número de personas.
Estos nuevos posibles intoxicados se suman a las más de 800 personas investigadas hasta ahora, de las que más de 100 murieron y otras 107 resultaron afectadas, según el MP.
Las pruebas fueron realizadas siguiendo las instrucciones de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que recientemente pidió al MP una ampliación de las investigaciones para "establecer la extensión del daño" ocasionado por las medicinas contaminadas, indicó Guevara.
El fiscal aclaró que esta es sólo una primera lista de personas elaborada a partir de la revisión de 19 cajas, y que faltan otras 123 cajas por analizar.
Esta lista no estaba incluida al inicio de la investigación porque el MP no tenía los resultados de las pruebas practicadas en 2008 a los más de 6.000 frascos de medicinas recogidos en la comunidad, de los cuales 3.074 estaban identificados con los nombres de las personas a las que se recetaron.
Gabriel Pascual, vocero del Comité por el Derecho a la Salud y la Vida, que representa a las familias de las víctimas y afectados por el envenenamiento, declaró a los periodistas que este comité había insistido en que en todo el país los afectados ascienden a 1.077.
Pascual dijo que el comité espera que el MP certifique y haga pública la cantidad real de afectados.
El escándalo estalló en 2006, cuando se descubrieron numerosas muertes entre pacientes de la CSS que habían consumido medicinas elaboradas con dietileneglicol, no apto para el consumo humano, en lugar de glicerina pura.
Según las investigaciones, el dietileneglicol fue adquirido en China por la empresa española Rasfer Internacional, que a su vez lo reexportó a la panameña Medicom, proveedora de la CSS.
En Panamá hay 17 imputados y sólo permanece detenido Ángel de la Cruz, directivo de Medicom.