La Policía de Honduras confiscó hoy armas y explosivos en la Penitenciaría Nacional que serían utilizados en un supuesto plan de "fuga masiva" de reos, informó el ministro de Seguridad, Óscar Álvarez.
El alto funcionario agregó que en un módulo en el que están recluidos decenas de pandilleros de la "Mara 18", se hallaron cuatro granadas de fragmentación M-26, dos revólveres, 20 tubos explosivos marítimos de alto poder, 24 fulminantes, un cargador, cuatro cargas de C-4 (de uso militar), una mecha lenta y municiones.
Álvarez indicó a periodistas que, según informes de inteligencia, decenas de pandilleros tenían previsto provocar una fuerte explosión para fugarse, pero que el presunto plan fue desbaratado a través de la denominada "Operación hormiga".
Según el ministro de Seguridad, los pandilleros en prisión estuvieron introduciendo poco a poco el armamento, el cual ocultaban en paredes de sus celdas.
La operación policial en la Penitenciaría Nacional, cercana a Tegucigalpa, se hizo en la madrugada de hoy con 200 miembros de la Secretaría de Seguridad y perros entrenados para detectar explosivos, agregó Álvarez.
"Lo que hicimos fue para evitar una fuga masiva, no queríamos correr el riesgo de que ellos fueran a hacerlo en los próximos días", subrayó el ministro, quien además indicó que la operación de búsqueda de armamento en la Penitenciaría no ha concluido.
El funcionario considera que las pandillas armadas en Honduras, conocidas como "Maras", están siendo utilizadas por narcotraficantes que guardan prisión, quienes también se fugarían de la Penitenciaría Nacional en el marco del plan que hoy fue desarticulado.
La Secretaría de Seguridad de Honduras está por inaugurar una cárcel de máxima seguridad, a la que serían confinados algunos de los reos más peligrosos que estarían planeando fugarse, según el director general de la Policía Preventiva, José Luis Muñoz.