CONSTITUYENTE**Si alguna unanimidad ha surgido entre las bancadas de gobierno y oposición, al igual que entre los diversos sectores que han desfilado por la comisión legislativa que surte el primer debate al paquete de reformas constitucionales, es en torno a la adición de la Constituyente Paralela como método para dotar al país de una nueva Carta Fundamental, que tiene la ventaja de no amenazar los poderes y autoridades previamente constituidos.
PARTICIPACION**Otro detalle sorprendente es la nutrida participación de distintos voceros de la sociedad civil, de especialistas y estudiosos del tema, así como de connotados hombres públicos, de académicos y de simples ciudadanos, que como nunca antes, se han hecho presente a dar su aporte a la discusión. Se ha sumado gente común, lo cual es síntoma inequívoco de un nuevo interés del pueblo en una cuestión que antes sólo interesaba a los académicos.
VISION**Ni siquiera Visión 20-20 cosechó tanta participación. Todos quieren cambiar aquí o allá, añadir esto o aquello, o advertir de tal o cual peligro. Y en medio de todo, se advierte un clima de tolerancia por la opinión ajena. Estamos a un paso de sacar unas buenas reformas o de, al menos, obtener un gran consenso para perfeccionarlas en el futuro. Ellas no son panaceas, pero sirven de freno a los abusos, consagran garantías y pueden ser instrumento de progreso.