El consulado de México en Tucson y la Oficina del Forense del condado Pima anunciaron hoy la creación de una base de datos para compartir información de ADN que permita la identificación de inmigrantes indocumentados fallecidos en la frontera de Arizona.
Bruce Parks, jefe del Forense del condado Pima, dijo a Efe que desde enero del año 2000 y hasta enero del 2010 su oficina ha recibido los restos de 1.700 presuntos inmigrantes indocumentados fallecidos en la frontera entre Arizona y Sonora (México), de los cuales 640 no han podido ser identificados.
"Esta base será muy importante para la identificación de los cuerpos, ya que estamos hablando que cerca de un tercio de ellos no han podido ser identificados, algunos de ellos ni siquiera sabemos si son hombres o mujeres", comentó Parks.
Agregó que cada año la Oficina del Forense en el condado Pima recibe más restos que no pueden ser identificados debido a que se trata de osamentas incompletas.
Según el cónsul de México en Tucson, Juan Manuel Calderón Jaimes, 517 muestras de huesos serán analizadas para obtener el ADN, de las cuales 281 pruebas genéticas serán pagadas por el Gobierno de México y 236 por un fondo federal otorgado al condado Pima.
Calderón Jaimes dijo a Efe no tener cifras de cuánto dinero pagará el Gobierno mexicano por esta base de datos.
Por su parte, Parks declaró que la Oficina del Forense del condado Pima recibió del Gobierno de EEUU 330.000 dólares que servirán para analizar aproximadamente 85 muestras, mientras que para el resto deberán buscar más fondos.
Agregó que el año pasado recibieron un fondo similar de 225.000, con los que se realizaron 70 pruebas genéticas.
El forense aclaró que este dinero es otorgado para analizar muestras de ADN de cualquier cuerpo sin identificar, no solamente de inmigrantes indocumentados, pero enfatizó que la mayoría de los cuerpos que son llevados a su oficina son de personas que han muerto en su intento por cruzar la frontera de manera ilegal.
Aunque en el pasado ya se ha utilizado la tecnología y el uso de muestras de ADN para identificar con éxito los cuerpos de inmigrantes indocumentados, esta es la primera vez que formaliza un acuerdo entre representantes de ambos gobiernos.
Al final los resultados de las muestras analizadas serán colocados en una base de datos que será compartida por ambos gobiernos y que en Estados Unidos formará parte de la base de datos de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).
Calderón Jaimes dijo que esperan que la base de datos de muestras de ADN esté terminada y en funcionamiento antes de que finalice el presente año.
En cónsul de México en Tucson considera que el mayor reto será lograr la participación de familiares que estén buscando a familiares que pudieran haber muerto en el desierto de Arizona.
"Creo que tenemos que hacer un gran esfuerzo para informar a las familias en México de esta base de datos y lograr que quieran proporcionar muestras de ADN", explicó Calderón Jaimes.
La prueba será completamente gratuita para los familiares y aquellos que viven en los Estados Unidos pueden acudir a la oficina más cercana del consulado de México en sus ciudades para pedir más información.
Las personas que viven en México y que estén buscando a una persona de la que perdieron rastro al tratar de cruzar la frontera pueden acudir a la oficina más cercana a su domicilio de la Oficina de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Desde el pasado mes de enero y hasta ayer, la Oficina del Forense del condado Pima reportó haber recibido 190 cuerpos, 37 más que en el 2009 durante el mismo periodo.