Los bomberos brasileños controlaron un incendio que destruyó al menos cuatro hectáreas de vegetación en un parque ambiental en medio de la ciudad de Río de Janeiro y que generó alarma en los habitantes de edificaciones del turístico barrio de Copacabana, informaron hoy fuentes oficiales.
El fuego consumió parte de la vegetación del Morro dos Cabritos, un cerro que separa los turísticos barrios de Copacabana, Lagoa y Botafogo, en la zona sur de Río de Janeiro, y exigió un gran esfuerzo de los bomberos para evitar que las llamas se extendieran a las edificaciones más próximas del área forestal.
El incendio no dejó víctimas ni daños en infraestructuras.
El fuego comenzó hacia las 22.00 hora local del sábado (01.00 GMT de este domingo) al parecer tras la caída de uno de los muchos globos aerostáticos que, pese a la prohibición, son lanzados por esta época como parte de las conmemoraciones por las fiestas de San Juan.
La vegetación bastante seca tras varios días sin lluvias y el fuerte viento que afectó ayer a Río de Janeiro se encargaron de expandir rápidamente las llamas hacia varios locales.
Tras varias horas de combate a las llamas con la ayuda de dos helicópteros equipados con tanques para arrojar agua en áreas forestales, en la mañana de este domingo apenas quedaban algunos focos de incendio aislados que eran sofocados por diferentes brigadas de incendio.
En una conferencia de prensa que concedió en la mañana de hoy, el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, anunció un plan de emergencia para reforestar el área de vegetación destruida por el incendio en el Morro dos Cabritos.