El presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró hoy que las comunidades de la Amazonía de su país están "haciendo historia" en su lucha contra la trasnacional Chevron por presuntos daños ambientales en la zona en que operó la petrolera.
Esta semana, una corte de Ecuador condenó a la compañía estadounidense a pagar más de 9.500 millones de dólares por supuestos daños a la Amazonía.
"Bien por los compañeros de la Amazonía, pero nosotros no hemos tenido absolutamente nada que hacer en ese juicio, que es entre privados", dijo Correa en su informe semanal de labores al relatar una reunión con periodistas donde se le preguntó por el asunto.
Insistió en que se trata de "un problema entre privados" y que el dictamen "ha sido la decisión de un juez de un país soberano y es una sentencia que tiene que respetarse".
Recalcó que en su administración no ha habido influencia política en el caso y apuntó, sin ofrecer más detalles, que en otros Gobiernos sí hubo, pero a favor de Chevron.
"Hemos mantenido absoluta imparcialidad, absoluta lejanía del caso, que es un caso entre privados, pero un caso histórico: comunidades amazónicas venciendo a una gigantesca trasnacional petrolera en el caso más grande de la historia de reparaciones por daños ambientales", reiteró.
Según Correa, "los compañeros de la Amazonía están haciendo historia", y señaló que no quiere referirse más al tema para que no se usen sus declaraciones de forma maliciosa.
El pasado jueves, la petrolera Chevron, acusada de graves daños ambientales en la Amazonía, así como los propios demandantes presentaron recursos sobre el fallo de una corte de Ecuador que condenó a la compañía estadounidense a pagar más de 9.500 millones de dólares.
Los abogados presentaron ante la Corte de Justicia de la provincia de Sucumbíos, en el noreste de Ecuador, documentos respecto a la sentencia emitida esta semana por el juez Nicolás Zambrano.
El magistrado condenó a la empresa por el presunto daño ambiental causado en la Amazonía ecuatoriana entre 1964 y 1990 por Texaco, una compañía posteriormente adquirida por Chevron.
El abogado principal de los demandantes en Ecuador, Pablo Fajardo, explicó que sus clientes han apelado por considerar que aún se deben considerar otros parámetros para calcular el monto de la reclamación.
Por su parte, Chevron pidió al juez en su alegato que explique, entre otras, por qué utilizó para determinar su sentencia el análisis en un laboratorio que no estaba acreditado para hacerlo.
Además, se pregunta por qué el juez no observó las denuncias de la petrolera que advertían de un supuesto "comportamiento indebido e ilícito" de los abogados de los demandantes y las pruebas de una aparente trama de fraude urdida por los letrados de la acusación.
Aunque el monto fijado por el juez Zambrano no satisfizo a ninguna de las partes, se calcula que es la mayor cifra aplicada en un proceso ambiental, según los demandantes, que lo han calificado como "el mayor juicio de la historia".
Ellos imputan a Texaco la contaminación de unas 480.000 hectáreas de selva en la Amazonía y de haber presuntamente causado daños irreversibles a la naturaleza y enfermedades graves a sus habitantes, incluidos casos de cáncer.