El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, reaccionó hoy a la salida de varios exmiembros de su movimiento político, Alianza País (AP), que ahora se oponen a su consulta popular y a quienes dijo: "Los que se quieran ir, ¡que se vayan y rápido!".
Correa se refirió a la separación voluntaria de cuatro asambleístas de su bloque político en la Asamblea Nacional, incluida la legisladora María Paula Romo, líder del denominado "Grupo de los 25", que también lo integran los secretarios de Pueblos del Gobierno, Alexandra Ocles, y de Transparencia, Sebastián Roldán.
Ambos funcionarios renunciaron a sus cargos, pese a lo cual el presidente dijo que les apreciaba aunque no compartía su posición, mientras que otro joven político que abandonó a AP es el concejal de Quito Norman Wray.
Correa, en su habitual programa de radio y televisión de los sábados, afirmó que, en este tipo de casos, lo que duele es "la hipocresía y el cinismo", aunque señaló que ya se lo esperaba.
Asimismo, desafió a los legisladores desertores a, no sólo separarse de AP, sino renunciar a sus escaños en la Asamblea.
"Una revolución no sólo que tiene desleales, cobardes y traidores sino que los necesita para reafirmarse en sus convicciones... Los que se quieran ir, ¡que se vayan y rápido!", apostilló el jefe del Estado.
Agregó que "el mejor tributo a tanta deslealtad a tanto oportunismo será una nueva victoria popular en las urnas", aunque pidió a la población estar atenta a las maniobras de la oposición de derechas y de la "izquierda oportunista" que, según él, intentarán boicotear la consulta.
El referendo planteado por Correa consta de diez preguntas, actualmente en estudio en la Corte Constitucional, que debe calificar la legalidad de las mismas.
Según Correa, la consulta pretende reformar el sistema de justicia, al que tildó de "obsoleto", que a su vez le permitirá al Gobierno atacar uno de los principales problemas que afronta el país como es la inseguridad ciudadana.
El mandatario negó que la consulta que impulsa sea para "controlar la justicia" o "manejar a los jueces", como plantea la oposición y dijo: "si no tenemos un sistema de justicia eficiente, el país no saldrá adelante".