El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, retó hoy a los medios de comunicación de su país que critican su gestión a cesar las "calumnias" a su Gobierno y, a cambio, él cancelaría su habitual informe de los sábados.
"Yo les hago una propuesta a los medios de comunicación: Yo suspendo los enlaces de los sábados si ellos suspenden la campaña de calumnia y desprestigio contra el Gobierno", señaló Correa en su mensaje sabatino de esta semana.
Los medios de comunicación, dijo, "no lo van a hacer nunca", continuarán con su campaña, por lo que él va a "seguir con estos enlaces ciudadanos hasta el último día del Gobierno".
El mandatario reaccionó indignado ante la serie de supuestas calumnias que, aseguró, se difunden en los medios de comunicación contra el Gobierno y contra él.
Según la prensa y la oposición, "soy un déspota, un dictador, hambriento de poder (...), roba niños... Y resulta que no hay que contestar a eso. ¡Vamos!, a otros con esos cuentos", declaró.
Correa sostuvo que, a su criterio, la prensa confunde "populista" con ser popular, además de "tener liderazgo con ser autoritario, se confunde el imperio de la ley con dictadura, se confunde ganar elecciones con acaparar el poder...".
"Pero ¿qué le vamos a hacer? Así es la mediocridad" de ciertas empresas informativas, añadió.
El gobernante aseguró que en Ecuador la libertad de expresión está garantizada en un cien por ciento y que, al hacer uso de ella, continuará con los informes semanales de labores que emite los sábados por radio y televisión.
También comentó que dispone de encuestas que advierten de la gran acogida de su espacio informativo entre la población, que lo califica como una de las mejores iniciativas del Ejecutivo.
Desde que asumió el poder, el 15 de enero de 2007, Correa, y en ocasiones su vicepresidente, Lenin Moreno, han dirigido, con el de hoy, 169 programas sabatinos.
Los roces entre el presidente y la prensa han sido frecuentes, pero se ha acrecentado en las últimas semanas por el tratamiento informativo a una propuesta de Ley de Comunicación que se debate en la Asamblea Nacional y que las empresas periodísticas consideran lesiva a la libertad de expresión en el país.