El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ratificó hoy el impulsó que dará su Gobierno a lo que denominó "minería responsable", pese a la oposición de varios grupos ecologistas que critican esa actividad.
Ante miles de estudiantes y personas ligadas a actividades mineras del país, el jefe del Estado dijo: "La minería en un país como Ecuador es una gran oportunidad para generar puestos de trabajo, riqueza, que nos permita salir del subdesarrollo".
Los manifestantes, que se congregaron en la Plaza de la Independencia, en el centro colonial de Quito, frente al Palacio presidencial de Carondelet, apoyaron la ley minera que el mandatario envió recientemente al Legislativo para su aprobación y en la que se garantiza la actividad bajo estrictas normas ambientales.
Desde el balcón del palacio presidencial Correa indicó que la actividad minera permitirá a su país "generar recursos para salud, educación y viabilidad" y dijo que el desarrollo nacional "no significa cerrar pozos petroleros y minas", como demandan ciertos grupos ambientalistas.
El gobernante explicó que en la explotación minera es necesario "aprovechar esta inmensa oportunidad" que surge de la minería, para que "sea otro de los fundamentos del despegue definitivo del país hacia el desarrollo".
Remarcó que "no se puede olvidar la destrucción que ha causado la industria petrolera y los abusos de las grandes mineras", pero enfatizó en que en su Gobierno no va a permitir que la actividad ponga en riesgo el medio ambiente.