El presidente de Ecuador, Rafael Correa, rechazó hoy el ataque de Israel contra una flota que llevaba ayuda humanitaria a Gaza y que se cobró la vida de varios activistas y criticó "la doble moral internacional".
"Nosotros rechazamos toda forma de violencia", señaló el mandatario en una entrevista con Radio Quito.
Tras señalar que le "molesta la doble moral internacional", Correa denunció que grupos financieros quieren "boicotear a nivel internacional" a Ecuador con acusaciones de lavado de activos y de financiar el terrorismo por haber establecido relaciones con Irán.
Sin embargo, dijo, a "Israel, que recurrentemente ha desobedecido todas las resoluciones de la ONU, no le pasa absolutamente nada y sigue con estos actos de fuerza".
Señaló que Ecuador estima mucho a Israel, pero que "hay que decir la verdad" y deseó que "ojalá por fin se impongan las Naciones Unidas y dios quiera que finalmente llegue la paz a ese tierra tan significativa para la humanidad como es el Medio Oriente".
Por su lado, la Cancillería ecuatoriana emitió hoy un comunicado oficial en el que condenó el ataque y exhortó a Israel a levantar el bloqueo que mantiene en la franja de Gaza y permitir el ingreso de ayuda humanitaria.
"El Gobierno de Ecuador condena el ataque del Ejército de Israel a la 'Flota de la Libertad', que causó la muerte de civiles", señala el escrito y dice que "la agresión" contra esta flota "agrava la situación en Medio Oriente y va contra una posible salida pacífica del conflicto".
Por ello, Ecuador pide "el cese inmediato de todo acto de violencia y una completa y exhaustiva investigación sobre el ataque", al tiempo de exhortar a Israel a que "levante el bloqueo contra la Franja de Gaza para permitir el ingreso de ayuda humanitaria".
"Ecuador se solidariza con los familiares de las víctimas y reclama el estricto apego al derecho internacional humanitario en la búsqueda de una paz duradera para la región", concluye el texto oficial.
Ayer, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, se mostró preocupado por el ataque, particularmente, por ese "tipo de violencia que tiene que ver con acciones humanitarias multilaterales", y se lamentó de que esos hechos se repitan y afecten "la posibilidad de avanzar en la paz en el Medio Oriente".