El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, tildó hoy de "irracional y terrible" la protesta que llevan adelante grupos de campesinos, indígenas y ambientalista contra la Ley de Minería, que impulsa el Ejecutivo, y que hace quince días dejó como resultado, detenidos, heridos y una ambulancia incendiada.
Esa paralización, sobre todo en la zona sur andina de Ecuador, fue "absurda, irracional, terrible, no podemos justificar esas cosas, estemos a favor o en contra del Gobierno", señaló Correa en su informe semanal de radio y televisión.
Asimismo, convocó a la población a una concentración a favor de su Gobierno, el próximo lunes, frente a la sede del Ejecutivo, en el centro de Quito, donde repetirá, ante el pueblo, un informe de su gestión del año pasado, que ya lo ofreció el pasado jueves ante el Legislativo.
La declaración del jefe del Estado se da a pocos días de la movilización nacional convocada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) contra la ley minera.
La Conaie convocó para el próximo martes a una jornada de protestas en todo el país contra esa norma legal, a la que considera nociva para el medio ambiente y porque, según esa organización, favorece a empresas trasnacionales interesadas en extraer minerales en zonas protegidas por su alta concentración de biodiversidad.
Correa replicó esa apreciación de los indígenas y dijo que no se pueden justificar actos que afecten a los derechos humanos, pues aclaró que "el derecho a la resistencia" no supone retener a un policía o incendiar una ambulancia.
"Nosotros (el Gobierno) también tenemos derecho a resistir a que una minoría irracional nos imponga sus caprichos", añadió el jefe del Estado, que tenía en el movimiento indígena a un antiguo aliado.
"Todo el mundo tiene derecho a resistir a reclamar (...) pero nadie tiene derecho a tirar piedras en una carretera" para obstaculizar el tránsito de la personas, remarcó Correa, tras asegurar que los responsables de los hechos violentos registrados en la zona sur del país serán sancionados.
Advirtió que en el país "se va a cumplir la ley", o de lo contrario se caerá "en la anarquía o en la barbarie". Acusó a ciertos dirigentes de la Conaie de "estar en el limbo" y de ser "los mejores aliados de la derecha", en oposición a su Gobierno, y sobre quienes sospecha de eventuales movimientos desestabilizadores.
De su lado, los dirigentes indígenas aclararon que la movilización del próximo martes fue convocada, luego que el Gobierno, supuestamente, no hiciera caso a sus propuestas de cambio a la ley minera.
Asimismo, la Conaie ha aclarado que no se opone a la minería, sino que pretende que la ley impida una posible devastación ambiental si se permite la extracción a gran escala en sitios de alta concentración de biodiversidad y donde se asientan comunidades campesinas e indígenas.