El presidente de Ecuador, Rafael Correa, visitó hoy a cuatro de los seis policías que resultaron heridos este martes en la movilización que realizaron indígenas para protestar contra la ley minera y aseguró que estará atento a que los agresores sean sancionados.
Correa acudió al hospital de la Policía, en Quito, en donde se encuentran cuatro policías con heridas en su rostro y cabeza, como resultado de los enfrentamientos con campesinos e indígenas que fueron convocados por la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie).
En su visita, el jefe de Estado dijo que estará "atento para que se sancione a la gente" que hirió a los integrantes de la Fuerza Pública.
"Ya basta de la impunidad en este país. Estaremos atentos para que se sancione a la gente que cree que puede golpear, tirar piedras, atacar, agredir, para después decir que fue la Fuerza Pública la que cometió abusos", manifestó Correa.
El presidente señaló, además, que el Gobierno "no permitirá que se atente contra los derechos humanos de los policías y de los ciudadanos por grupos agresivos que se creen dueños del país y del mundo".
Según Correa, la convocatoria del Conaie para protestar contra la ley minera y que se cumplió ayer con la toma de carreteras y marchas "no tuvo" acogida.
El jefe de Estado recordó que la ley minera fue elaborada "por un Gobierno legítimamente electo".
Los indígenas de Ecuador aseguran que la ley minera que aprobó el Ejecutivo atenta contra la naturaleza, perjudicará la salud de las poblaciones en donde se asientan los recurso naturales y que beneficiará solamente a las transnacionales mineras.
Por su parte, el Gobierno asegura que la normativa cumplirá con total responsabilidad y se aplicará tecnología de punta para evitar daños en la naturaleza y en la salud de los pobladores.
Durante su visita al hospital, el jefe de Estado, estuvo acompañado por el comandante de la Policía, Jaime Hurtado, quien condenó las manifestaciones.
La Conaie, mientras tanto, a través de un comunicado, calificó como "positiva la jornada de movilizaciones en el país, pese a la gran represión y control policial" de la que fueron objeto.
Según la Conaie, "la movilización fue pacífica en su totalidad" y con ello demostraron "la naturaleza democrática de nuestro movimiento y de las organizaciones de base" y aseguran que "los enfrentamientos que se dieron en algunas localidades fueron de "responsabilidad de la Fuerza Pública".
La confederación indígena aseguró que prepara "una serie de medidas en el marco de instrumentos de derechos humanos y legales a nivel nacional e internacional" con los cuales darán a conocer la situación que viven los indígenas en el país.
"Los relatores de la ONU y OEA sobre Derechos Indígenas han sido informados y recibirán un informe integral sobre el tema", señala el texto en el que se agrega que "hay una posición racista en los voceros del Gobierno".
La Conaie también rechazó la detención de diez de sus compañeros que, asegura, lo fueron de forma "arbitraria e ilegal" por lo que exigen su inmediata libertad.