El embajador de Costa de Marfil ante la ONU, Youssoufou Bamba, reconoció ante el Consejo de Seguridad que su país tiene aún problemas para mantener la seguridad y agradeció la extensión del refuerzo de la misión del organismo internacional en ese Estado africano aprobada hoy por sus miembros.
"Estamos en un período de transición. Costa de Marfil está saliendo gradualmente de esta crisis, pero la situación en materia de seguridad debería reforzarse, ya que es aún volátil en la parte occidental del país", reconoció hoy Bamba en su intervención ante los quince países miembros del Consejo de Seguridad.
El embajador marfileño reconoció la labor que en ese sentido realiza la Misión de la ONU en Costa de Marfil (Onuci) y agradeció a los países miembros del máximo órgano internacional de seguridad que aprobaran hoy por unanimidad la extensión por un mes y medio del refuerzo de esa misión en el país.
El Consejo de Seguridad aprobó hoy la resolución 1.981, auspiciada por Francia y Estados Unidos y que renueva los mandatos recogidos en resoluciones anteriores para que la Onuci mantenga hasta el próximo 30 de junio a los militares prestados por la Misión de la ONU en Liberia (Unmil), en lugar de hasta el 16 de mayo como estaba previsto.
En varias resoluciones previas y debido al incremento de la tensión en Costa de Marfil tras las elecciones del pasado noviembre y la negativa del expresidente Laurent Gbgabo a abandonar el poder, el Consejo había ordenado el refuerzo de la Onuci con aparatos de aviación de la misión del organismo en su país vecino.
Ese desvío temporal de militares se alargará así hasta finales del próximo mes y atañe a "tres compañías de infantería y una unidad de aviación constituida por dos helicópteros militares de uso general y tres helicópteros armados con sus respectivas tripulaciones", indica la nueva resolución.
"Agradecemos el pragmatismo y la funcionalidad del Consejo de Seguridad al reforzar nuestra seguridad", indicó Bamba sobre la decisión del Consejo, que también solicitó al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que "a más tardar el 30 de junio presente el informe final con conclusiones y recomendaciones sobre el mandato de la Onuci".
El Consejo de Seguridad también alienta en la resolución a las dos misiones a que "dentro de sus respectivos mandatos, capacidades y zonas de despliegue, ayuden en la colaboración de los Gobiernos de Costa de Marfil y Liberia a desarmar a quienes ponen en peligro la reconciliación nacional y la consolidación de la paz".
La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, reconoció en el Consejo "el generoso sacrificio prestado por la Unmil para ayudar a Onuci cuando lo necesitaba", pero alertó de que esta será "la última extensión del préstamo de efectivos" entre ambas misiones que su país apoyará.
"Ahora que Costa de Marfil emerge de su crisis, no debemos dejar de prestar atención a Liberia, donde está a punto de empezar la temporada electoral, con un referendo en agosto y unas elecciones en otoño. La Unmil tiene que estar completamente equipada", añadió.
Liberia ha sido uno de los países más afectados por la crisis en Costa de Marfil, ya que fue receptor de numerosos desplazados que huyeron del conflicto provocado por los enfrentamientos entre las fuerzas leales a Gbagbo y las de Alassane Ouattara, reconocido por la comunidad internacional como presidente legítimo del país.
La resolución aprobada este viernes también prorroga hasta el 31 de julio el mandato de la Onuci reconocido en la resolución 1.975, que le permitía usar "todos los medios necesarios" para proteger a la población civil, lo que dio lugar a que la misión de la ONU lanzara el pasado 4 de abril una misión militar junto a la operación francesa Licorne a petición de Ban Ki-moon.