Costa Rica tiene identificadas al menos 150 fallas locales superficiales con capacidad de generar sismos con magnitudes de entre 5 y 6,5 grados en la escala de Richter, según estudios de la Red Sismológica Nacional (RSN) que publica hoy la prensa local.
Estas fallas, o fracturas en la tierra, se encuentran por todo el país, con excepción de la ciudad de San José y las llanuras del norte, cercanas a la frontera con Nicaragua.
La mayoría de las fallas, que van desde la superficie hasta una profundidad máxima de 15 kilómetros, se concentran en las montañas del Valle Central, como la que provocó el terremoto de 6,2 grados el pasado 8 de enero.
En declaraciones al diario La Nación, el geólogo Walter Montero, de la RSN, explica que la mayoría de las fallas identificadas hasta ahora no han podido ser estudiadas a profundidad por falta de recursos para investigación, especialmente en las universidades.
Montero detalló que 20 de estas 150 fallas tienen registrada una actividad sísmica histórica importante, con temblores de más de cuatro grados en la escala de Richter.
Además de la gran cantidad de fallas locales que producen sismos, Costa Rica se encuentra en la zona de choque de las placas tectónicas Coco y Caribe, que al interactuar en el fondo del océano Pacífico producen sismos por subducción, los cuales en muchos casos han activado fallas locales.