Costa Rica y China cerraron hoy la primera ronda de negociación de un tratado de libre comercio (TLC), con la definición de una "hoja de ruta" y un cronograma para que el proceso avance lo más rápido posible.
Entre los acuerdos concretos de ambos equipos negociadores destaca la definición de fechas concretas para presentar ofertas y propuestas de textos en todos los temas, además de la inclusión de un acuerdo bilateral de inversión ya firmado como parte del tratado.
Fernando Ocampo, jefe negociador de Costa Rica, explicó hoy en una rueda de prensa que este país será el encargado de presentar las primeras propuestas concretas en asuntos normativos el próximo 16 de marzo, y la primera oferta de acceso a mercados el 1 de abril.
El objetivo, señaló, es que las autoridades chinas puedan estudiar los textos con anticipación para presentar una respuesta en la segunda ronda, establecida del 14 al 17 de abril en Pekín.
Otro fruto de la ronda en San José fue el acuerdo sobre la modalidad de negociación de acceso a mercados, que incluye la división del universo arancelario bilateral en cuatro canastas de desgravación: una inmediata, otras dos con plazos de cinco y diez años, y una cuarta para productos con condiciones especiales.
En esta canasta, detalló Ocampo, irían productos con plazos mayores, con desgravaciones no lineales o excluidos.
El jefe negociador de China, Zhu Hong, manifestó que este primer encuentro en la mesa de negociación fue "muy fructífero, porque se alcanzaron muchos consensos, especialmente en el cronograma", lo que permitirá agilizar el proceso.
Para Zhu, el mercado chino ofrece enormes posibilidades a los productos costarricenses, especialmente en los sectores de mayor poder adquisitivo, donde el país centroamericano puede competir por calidad más que por volumen.
Además, el funcionario chino aseguró que hay un "brillante futuro para las inversiones de su país en Costa Rica, pues esta nación les servirá de plataforma a las compañías asiáticas para acercarse a los mercados americanos.
Zhu destacó que además del interés estrictamente comercial para ampliar sus mercados e inversiones, China ve en este TLC con Costa Rica una oportunidad para acercarse a Centroamérica, donde el resto de países son aliados políticos de Taiwán.
"Esperamos que la cooperación exitosa con Costa Rica pueda servir de ejemplo para toda Centroamérica", dijo.
Este será el tercer TLC que China firma con un país latinoamericano, pero el primero en Centroamérica, donde Costa Rica es su único aliado político.
Ambos países iniciaron relaciones diplomáticas en junio de 2007, después de que San José rompiera sus lazos de más de 40 años con Taiwán.
China es el segundo socio comercial de Costa Rica, después de Estados Unidos.
Con el gigante asiático los costarricenses tienen una balanza comercial positiva: en 2007 se exportaron 848,2 millones de dólares, e importaron 763,2 millones, de acuerdo con cifras oficiales.
El 74 por ciento de las exportaciones costarricenses a China son de circuitos electrónicos, principalmente fabricados por la trasnacional estadounidense Intel, mientras que importa manufacturas de todo tipo, juguetes, motocicletas y productos de algodón.