Los costarricenses comenzaron hoy la jornada de reflexión previa a los comicios presidenciales del próximo domingo, luego de que el miércoles finalizó una atípica campaña electoral y el plazo para la publicación de encuestas.
A partir de hoy, los candidatos atenderán a la prensa y llevarán a cabo reuniones privadas con diferentes sectores, pero ya no podrán publicar anuncios en la televisión, la radio y los medios escritos, ni llevar a cabo concentraciones en plazas públicas.
Esto, según el Tribunal Supremo de Elecciones, con el fin de "bajar el ruido" y que los electores reflexionen con tranquilidad y decidan por quien votar.
En los últimos mensajes de la campaña electoral, los candidatos que según los sondeos marchan en los primeros lugares aprovecharon para hacer llamados a votar, exponer sus ideas o atacar al Gobierno actual del presidente Óscar Arias.
La favorita en los sondeos, Laura Chinchilla, del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), continuó resaltando sus cualidades personales y las buenas obras del Gobierno, del cual fue parte como vicepresidenta y ministra de Justicia por dos años.
Por su parte, Otto Guevara, del derechista Movimiento Libertario, cerró la campaña con ataques al Gobierno y afirmó que es el único con posibilidades de ganarle al PLN y "sacar a los Arias del poder", en alusión a la posible influencia que el mandatario y su hermano Rodrigo, ministro de la Presidencia, tendrían sobre Chinchilla.
Ottón Solís, del centro-izquierdista Partido Acción Ciudadana (PAC), dedicó sus últimos anuncios a pedirles a los votantes que acudan a las urnas y a recordar que hace cuatro años estuvo cerca de ganar las elecciones a pesar de que las encuestas no le daban posibilidades.
La atípica campaña política estuvo marcada por los ataques al Gobierno y a la candidata del oficialismo, por tintes de humor y por la frialdad del electorado, reflejado en la poca presencia de banderas en las casas y vehículos.
Entre las particularidades de este proceso, Luis Fishman, candidato del Partido Unidad Social Cristiana, se autoproclamó como el "menos malo" de los aspirantes a la silla presidencial, y en un debate calificó a Guevara como "el más malo".
Solís sorprendió al dar discursos en autobuses y también sobresalieron los anuncios televisivos de Guevara, en los que un hombre caminaba por las calles de San José en calzoncillos para que los delincuentes vieran que no portaba nada y no lo asaltaran.
Para las elecciones del próximo domingo están llamados a las urnas 2,8 millones de costarricenses que elegirán al presidente y 57 diputados a la Asamblea Legislativa para un periodo de cuatro años.