Decenas de artistas latinoamericanos, autores consagrados o noveles talentosos, exponen al público desde hoy su obra en la Feria de Arte Contemporáneo de Madrid (ARCO) con un denominador común: máxima creatividad y mensajes de armonía y conciliación.
Catorce galerías procedentes de Brasil, Argentina, Colombia, Perú, Venezuela y Cuba figuran este año entre las 227 presentes en ARCO, un encuentro internacional que se sitúa entre las primeras plataformas del panorama artístico mundial.
Uno de los representantes del arte caribeño, el cubano Indi Hernández, quiere poner en el mercado una cubitera que fabrica cubitos de hielo con la forma de las palabras "amigo" o "enemigo", apelativos que él querría dirigir a EEUU y a Cuba.
Según Hernández, las circunstancias en ambos países -respecto a sus presidentes, Barack Obama y Raúl Castro-, "deberían dar espacio a nuevas relaciones", y no perdió la oportunidad, en declaraciones a Efe, de manifestar su deseo de que los gobernantes "brinden por el entendimiento entre ambos estados".
Su compatriota Eduardo Roca, "santiaguero de pura cepa", expresó su alegría por asistir "una vez más" a ARCO, donde enseña la obra que elaboró en su estudio de La Habana, un colorido panel "hecho con la técnica de grabado más contemporánea que existe", afirmó a Efe.
Los pasillos de la Feria se llenaron de ávidos compradores y coleccionistas, "un ambiente selectivo", apuntó la galerista del brasileño Felipe Cohen, artista que repite por octava vez en ARCO y quien ya el primer día de esta edición, que cerrará el próximo 21, vendió un cuadro por 9.000 euros.
Uno de los clásicos asistentes a la Feria es la galería brasileña DAN, que este año une a artistas brasileños, venezolanos, alemanes y españoles, un conjunto que, dijo a Efe su galerista, Peter Cohn, "brillan en el uso del óleo, desde en las tendencias más clásicas hasta en las más contemporáneas".
Cohn destacó "el puente que ARCO ofrece a los artistas latinoamericanos para exponer sus obras en Europa, y afirmó que "las galerías que vienen siempre quieren volver".
Los brasileños, con un total de siete salas en la Feria, ya dieron muestra de la espectacularidad de su arte contemporáneo en la edición de ARCO 2008, a la que el país sudamericano acudió en calidad de protagonista con el trabajo de 108 artistas.
En esta ocasión, el invitado de honor es la ciudad estadounidense de Los Ángeles con la participación de 17 de sus mejores galerías, un gran atractivo para una Feria que afronta un difícil momento económico, a pesar de que arrancó con optimismo por parte de sus organizadores.
La galería colombiana Casas Reigner ofrece esta vez el trabajo de cuatro artistas, "entre ellos, autores consagrados y jóvenes promesas del país", matizó a Efe su directora, Catalina Casas.
Una de las aportaciones más originales es la de la polémica argentina Judi Wethein y su obra "Cosa", un gran elefante hinchable que ocupa buena parte del cubículo destinado a la galería Ruth Benzacar.
"Está lleno de aire de Madrid y viene directo desde China", puntualizó Wethein, quien explicó que su obra tiene la virtud de "abarcar todo el espacio en el que se exponga e impedir la visibilidad... Como un tabú que está ahí y del que nadie quiere hablar".
Con apuestas arriesgadas, mensajes amistosos y la plástica como elemento fundamental, el arte latinoamericano tiene un importante hueco en ARCO, trampolín hacia Europa y el resto del mercado internacional.
Paloma Almoguera