Centenares de opositores socialistas se reunieron hoy ante la sede de la Comisión Electoral en Tirana para protestar contra lo que llaman el "robo del resultado en la mesa" y la manipulación de las urnas en las elecciones municipales del 8 de mayo.
A los gritos de "¡Abajo el gobierno!", "¡Sali (Berisha, primer ministro) ladrón!", "¡Sali Gadafi!", varios diputados socialistas intentaron romper hoy el cordón policial ante el edificio del centro electoral y entrar en la sala de reuniones.
"Hemos salido aquí para pedir que los votos se cuenten como se debe. Si no se hace eso, aquí habrá guerra", dijo a Efe Afrim Kalo, uno de los manifestantes.
La Comisión Electoral, controlada por representantes del gobernante Partido Democrático (PD), aprobó hoy un nuevo escrutinio de los votos para la alcaldía de Tirana que habían sido colocados en urnas equivocadas.
Tras el recuento de las 485 urnas en Tirana, el líder del Partido Socialista (PS) y alcalde de la capital, Edi Rama, logró 10 votos más que su rival, del gobernante Partido Democrático, aunque el recuento de hoy puede deparar sorpresas y favorecer a un tercer candidato de derechas, el ex ministro del Interior Lulzim Basha.
"No hay equívocos. Cada voto de los albaneses se va a contar", declaró el primer ministro, Sali Berisha, en una reunión del gabinete anterior a la decisión de la Comisión Electoral.
Desde hace dos años, Albania se halla sumida en una profunda crisis política que culminó el pasado enero, cuando guardias de seguridad mataron a cuatro manifestantes socialistas en una protesta para solicitar la dimisión de Berisha, acusado de corrupción y fraude electoral en los comicios generales de 2009.