El 64,2 por ciento de las familias brasileñas dice estar endeudada, un 24,4 por ciento admite que tiene deudas o cuentas vencidas y sin pagar y un 8,6 por ciento declara no tener condiciones de pagar lo que debe, según un estudio divulgado hoy por la Confederación Nacional del Comercio (CNC).
Los índices de endeudamiento e impago entre los consumidores brasileños en mayo, ya elevados, superan los medidos tanto en el mismo mes de 2010 como en abril pasado, según el sondeo para el que la patronal de los comerciantes consultó a 17.800 personas.
El porcentaje de familias brasileñas que declara tener deudas subió del 58,7 por ciento en mayo del año pasado al 62,6 por ciento en abril de 2011 y al 64,2 por ciento este mes.
El porcentaje de familias que admite que tiene cuentas o deudas vencidas y que no ha pagado subió del 23,4 por ciento en abril al 24,4 por ciento este mes, pero se ubicó por debajo del medido en mayo del año pasado (25,1 por ciento).
El 8,6 por ciento de familias que aseguró no tener condiciones de pagar sus deudas en mayo superó el de abril de este año (7,8 por ciento) y el de mayo del año pasado (8,5 por ciento).
"El crecimiento de los préstamos en ritmo más rápido que la renta, el aumento de los costos del crédito y el espacio reducido para elevaciones en los plazos de financiación están comprometiendo cada vez más la renta de las familias brasileñas con deudas", según la economista Marianne Hanson, responsable por el estudio de la CNC.
"Ese hecho, sumado a la elevación del costo de la vida, hace prever una elevación de las tasas de impago en los próximos meses", agregó la economista.
Según la Confederación, tanto el porcentual de familias con deudas vencidas que no ha pagado como el de las que admite no tener condiciones de pagarlas está en su mayor nivel este año.
El aumento del crédito, principalmente para la población más pobre que antes no tenía acceso, junto con la reducción del costo de la financiación, es considerado como una de las principales bases del crecimiento de la economía brasileña en los últimos años.
En los últimos meses, sin embargo, el Gobierno viene elevando los intereses y restringiendo los créditos para frenar el consumo y la consecuente presión sobre la inflación, que amenaza cerrar este año por encima del techo máximo de la meta que se impuso el Banco Central para 2011 (6,5 por ciento).
El porcentaje de familias que se consideran muy endeudadas saltó del 13,7 por ciento en mayo del año pasado al 15,7 por ciento en abril de 2011 y al 17,5 por ciento este mes.
El 71,8 por ciento de las familias endeudadas asegura que sus obligaciones provienen de gastos con tarjetas de crédito, un 20,7 por ciento de créditos ofrecidos directamente por las tiendas y un 10,3 por ciento de deudas para la adquisición de vehículos.
El 12,4 por ciento dice que se endeudó con préstamos personales, un 8,0 por ciento con sobregiros bancarios y un 3,6 por ciento con préstamos para la adquisición de vivienda.