El escritor peruano Mario Vargas Llosa cree que "es un disparate" imaginar que el grupo maoísta Sendero Luminoso se incorporará al sistema democrático, según una entrevista publicada hoy por el diario limeño El Comercio.
"Si (Sendero) quiere hacer propósito de enmienda, arrepentirse de sus crímenes y convertirse en una fuerza política en buena hora. Pero creo que es un disparate imaginarlo porque Sendero es la negación de todo eso, sus integrantes piensan que la violencia es la partera de la historia", dijo.
Vargas Llosa, quien preside la comisión de alto nivel encargada de la construcción del Museo de la Memoria en su país, indicó que este centro quiere mostrar el sufrimiento que ocasionó una ideología como la de Sendero, responsable de casi la mitad de los 69.280 muertos de los años del terrorismo en Perú (1980-2000).
"Querer trasladar al Perú el maoísmo fundamentalista de la revolución cultural china causó una matanza sin precedentes en el país. Pero también el museo mostrará la absoluta debilidad de las instituciones democráticas en el país. La impreparación de las instituciones del Estado para afrontar esta amenaza", opinó.
La entrevista a Vargas Llosa precede al acto oficial de cesión del terreno donde se ubicará el polémico Museo de la Memoria (MM), que se celebrará el próximo miércoles en el barrio de Miraflores, devastado por un poderoso atentado senderista en 1992 y que hizo que la población limeña tomara conciencia de la amenaza del terrorismo.
El escritor enfatizó que el MM contribuirá de manera "objetiva", "imparcial" y de "forma creativa" a que las nuevas generaciones "cobren conciencia de que la violencia política es la fuente de los peores estragos para el país" e insistió en que incluirá a todos los sectores peruanos, tanto a civiles y militares.
"La razón del MM es apresurar el cese de la violencia gracias a una presión de la sociedad civil" aseguró Vargas Llosa, tras admitir que existe una "oposición fanática" al proyecto por parte de un pequeño grupo de "gente que ha participado en matanzas o que ha sido cómplice consciente de éstas y que ve en el Museo una amenaza".
También aseguró que el Museo no será un tribunal, sino un centro donde se acumulará documentos y testimonios que permitan a los investigadores "ir perfilando cada vez más esa verdad escurridiza y dificilísima en el contexto de los años ochenta".
Vargas Llosa explicó que el Museo tomará como punto de partida el trabajo de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), que en 2003 concluyó que durante los años del terrorismo murieron 69.280 personas, principalmente a manos de Sendero, pero también de las fuerzas del orden.
El intelectual peruano indicó que la CVR hizo un trabajo muy bueno pero incompleto debido a que sus integrantes trabajaron "con un plazo que no les permitió avanzar" y por ello el Museo irá perfeccionando los métodos de investigación para acercarse a una verdad teñida por diversos factores políticos e ideológicos.
Vargas Llosa consideró que no sería grave si las futuras investigaciones determinan una nueva cifra de muertos por la violencia terrorista dado que lo primordial es conocer la verdad.
"Crearemos una institución que pueda buscar esa verdad con la mayor cantidad de fuentes de información posibles. El Museo debe reflejar la mayor cantidad de versiones posibles. Hay versiones contradictorias de hechos objetivos, las haremos aparecer", indicó.
"No son los países dictatoriales los que tienen museos de la memoria. Alemania, es un ejemplo, lo ha hecho con gran dignidad", reflexionó Vargas Llosa tras citar otros centros de este tipo como en Israel, Japón y Ruanda.