Un diputado chileno criticó hoy al ex jefe del Ejército Ricardo Izurieta Caffarena por negarse a declarar ante una comisión parlamentaria que investiga el pago de coimas en la compra de una partida de tanques 'Leopard I' a Holanda, en 1998.
Izurieta Caffarena, que comandó el Ejército entre 1998 y 2002, aseguró hace un par de semanas que es habitual que cada vez que hay una licitación para comprar equipos militares hay ofertas de comisiones ilegales (coimas) y que el problema es de quien las acepta.
El general retirado se ha negado posteriormente a concurrir a la comisión, lo que fue considerado "muy negativo" por el diputado Jorge Tarud, que preside la comisión investigadora.
"Lamento de la forma más profunda que el ex comandante en jefe del Ejército se haya negado a cooperar con la comisión que investiga el caso Leopard", dijo Tarud a los periodistas.
"Me parece un hecho muy negativo, ya que, se trata de un hecho que ha preocupado a todo el país", indicó el parlamentario, del socialdemócrata Partido por la Democracia (PPD).
En 1998, Chile concretó la compra de 202 tanques 'Leopard I' a Holanda, que fueron negociados el año anterior en unos 54,57 millones de dólares, pero al final se pagaron unos 63,05 millones, por lo que la justicia presume que la diferencia se pagó en comisiones ilegales.
Desde el pasado 3 de agosto están procesados por malversación de fondos públicos y en prisión preventiva por este caso el general retirado Luis Iraçábal Lobos y el ex brigadier Gustavo Latorre, que, según la resolución del juez Manuel Valderrama, habrían recibido cerca de 600 mil dólares en comisiones ilícitas.
El que sí compareció ante la comisión fue el ex vicecomandante en jefe del Ejército Guillermo Garín, quien aseguró no haber sabido nunca del pago de comisiones en compras militares.
Garín, que tras su retiro de las filas ha oficiado como portavoz de la familia Pinochet, aseguró además que los tanques fueron "una buena compra" para el Ejército, resuelta por el alto mando, que entonces encabezaba aún Pinochet.
"El Ejército es una institución jerarquizada, es decir, yo tenía facultades para resolver, facultades delegadas porque era el vicecomandante del Ejército. Uno tomaba la resolución y le comunicaba nada más a su superior, que en este caso era mi general Pinochet", explicó.
"En la etapa en la que a mí me tocó manejar, desde 1995 hasta 1997, no se cometió absolutamente ninguna irregularidad, de ningún tipo. Ésta se habría cometido fuera del Ejército y de Famae (Fábricas y Maestranzass del Ejército)", aseguró.
En el juicio también declaró, por oficio, el ministro chileno del Interior, Edmundo Pérez Yoma, que en la época de la compra era ministro de Defensa, así como el periodista Guillermo Ibieta, que fue intermediario en la operación.
Según los antecedentes judiciales del caso, Ibieta recibió por su gestión el equivalente al 14 por ciento del valor total de la operación.