La decisión del presidente colombiano, Álvaro Uribe, de convertir a estudiantes de Medellín en informantes del Ejército fue criticada hoy por diversos sectores que la calificaron como "un error monumental" que muestra que la situación de violencia en esa ciudad está fuera de control.
El candidato presidencial del Partido Liberal (oposición), Rafael Pardo, aseguró a periodistas que se trata de un "anuncio desesperado" que muestra que la situación de violencia en Medellín se salió de control.
"Estoy seguro que no se va poner en práctica, pero muestra que en Medellín está todo fuera de control y que esta es la repuesta a la violencia en Medellín", dijo el también ex ministro de Defensa.
Pardo añadió que decir que un grupo social específico va a ser parte de la red de inteligencia de la Fuerza Pública es "ponerlo en riesgo, quitarle efectividad y además generar retaliaciones entre las personas que ejercen la violencia con ese grupo específico".
Por su parte, el aspirante presidencial independiente Sergio Fajardo indicó que es "un error monumental porque va en contravía de lo que tiene que ser la educación".
"Esto lo que hace es invitar a jóvenes nuestros a que entren a ese mundo de la violencia", afirmó.
Asimismo, indicó que espera que el Gobierno corrija ese "error garrafal", porque las "consecuencias pueden ser nefastas y el mensaje es equivocado. Es llevar la educación al terreno de la confrontación, cuando el terreno de la educación es el de la construcción y la convivencia", precisó.
El analista León Valencia señaló, por su parte, que eso sería "echarle más leña al fuego".
"Es mandar al sacrificio a los integrantes de uno de los sectores que, aunque han sido tocados por el conflicto, no han resultado, hasta el momento, tan afectados", dijo el experto.
Guillermo Baquero, presidente de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios, cree que esa medida no disminuirá los delitos ni erradicará el problema de raíz.
"Creo que es una salida militarista", dijo Baquero al agregar que no es un secreto que hoy haya informantes en las universidades vinculados a grupos al margen de la Ley o a las Fuerzas Militares.
El alcalde de Medellín, Alonso Salazar, aseguró a Caracol Radio que ha pedido al Gobierno un incremento del pie de fuerza, pero que la Alcaldía de su ciudad nunca tendrá una red de cooperantes.
"Como alcalde no puedo aceptar que menores de edad sean involucrados en red de cooperantes, no me parece útil especificar a un sector social como colaborador de la autoridad para estigmatizar", añadió.
Sin embargo, el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos anotó que el programa de informantes "ha sido de una gran utilidad para capturar a los delincuentes".
"Me imagino que son estudiantes ya con un criterio", aseguró Santos a esa misma emisora.
El comandante de la Brigada del Ejército que opera en Medellín, general Alberto José Mejía, aseguró a periodistas que la decisión de vincular a un millar de jóvenes universitarios de Medellín como informantes del Ejército "no busca militarizar a los estudiantes".
Es "simplemente" para obtener "información de manera oportuna" con el propósito de defender "a la gente menos favorecida y más débil" de las comunas de Medellín, dijo.
El presidente Uribe indicó este martes que se tomó la decisión de "vincular a través de la Fuerza Pública a mil jóvenes universitarios de Medellín como informantes del Ejército".
Cada uno de los vinculados recibirá alrededor de 50 dólares mensuales "a título de bonificación", señaló Uribe, quien anunció la llegada a esta ciudad, la segunda de Colombia, de 1.300 policías y 137 investigadores más "para combatir el crimen".
Las autoridades han manifestado en varias ocasiones su preocupación por el aumento de los robos, los homicidios y los secuestros en Medellín, capital del departamento de Antioquia.
Según informes de Medicina Legal (forense), en 2009 hubo 2.178 homicidios en Medellín, lo cual representa un aumento del 108 por ciento, toda vez que en 2008 se registraron 1.044 delitos de este tipo.