CSS**Es un error pensar en usar parte de las reservas del Seguro Social para solventar los déficit del programa de salud de la entidad. No hay la menor posibilidad de que, una vez gastado esos dineros, pueda reponerlos, porque ella viene arrastrando números rojos en todos sus programas y no sólo en el rubro en comento. Hay que ajustarse el cinturón.
PELIGRO** Esas reservas deben destinarse con prioridad a garantizar el pago de las pensiones y, si queda algún sobrante, entonces sí pasarlos a reforzar las deficiencias en otros rubros, y no a la inversa, porque le puede pasar como en Argentina hace dos años, cuando el Seguro se declaró en quiebra y dejó de pagar las jubilaciones. Igual ocurrió en Colombia.
CARGA**Otro ángulo del problema es la práctica de echar sobre los hombros del Seguro responsabilidades que debiera asumir el Ministerio de Salud. El primero no fue concebido para manejar hospitales, pagar médicos, ni curar a nadie, sino para pensionar a quienes se retiren. Y a fuerza de asumir tareas que no le corresponden es que está en situación calamitosa.