Cuatro personas murieron entre el miércoles y el jueves por una agresiva bacteria en un hospital de Costa Rica, con lo que se eleva a 11 el número de fallecidos en este centro sanitario que estaban infectados por ese microorganismo.
La semana pasada, el Hospital San Juan de Dios de San José reportó la muerte de siete personas en las últimas semanas que también estaban infectadas por la bacteria Clostridium Difficile.
La directora del hospital, Ileana Balmaceda, aseguró a la prensa local que, si bien es cierto que los cuatro nuevos fallecidos tenían la bacteria, no se puede afirmar que hayan muerto como consecuencia directa de ella, pues todos padecían alguna enfermedad grave previa a la infección.
Por eso, a los cuatro se les hará un autopsia para aclarar si la muerte fue por causa directa de la bacteria o no.
Clostridium Difficile forma parte de la flora intestinal y ataca a las personas que están malnutridas o que padecen alguna enfermedad severa como diabetes, cardiopatías, insuficiencia renal, problemas respiratorios o síndrome de inmovilización, provocándoles fiebre, diarrea, vómito y perforaciones de colon.
La prensa local destacó que la bacteria empezó a atacar en el hospital a principios de año y que, desde entonces, han sido contaminados unos 266 pacientes.
Balmaceda garantizó que el hospital seguirá con todas las medidas de asepsia y añadió que, conjuntamente con la Universidad de Costa Rica (UCR), el San Juan de Dios está elaborando un estudio en las superficies de Emergencias y Medicina, donde se concentran la mayoría de los pacientes.
Además, especialistas en medicina interna estudiarán la posibilidad de cambiar el protocolo para los infectados, en vistas de que la bacteria está siendo muy agresiva en el hospital.
Estas medidas se suman a las ya tomadas por el centro sanitario, que ha incrementado la limpieza en las áreas donde se encuentra la bacteria, al mismo tiempo que ha limitado las visitas a los pacientes infectados.
Este tipo de bacteria prolifera en los hospitales y se transmite, entre otras razones, por una mala disposición de las heces de un paciente infectado o por el contacto heces-boca.