La justicia cubana inició hoy la vista de apelación en el caso del salvadoreño Otto René Rodríguez Llerena, condenado a muerte por "terrorismo de carácter continuado", el mismo delito imputado a su compatriota Raúl Ernesto Cruz a quien se le conmutó la pasada semana la pena máxima por 30 años de cárcel.
Según informa la web oficial Cubadebate, la vista se celebra desde hoy en la Sala contra los Delitos de la Seguridad del Estado del Tribunal Supremo Popular, la misma instancia que revisó la semana pasada el caso de Cruz.
Cubadebate indica que Rodríguez Llerena colocó el 3 de agosto de 1997 un artefacto explosivo en el vestíbulo de un conocido hotel habanero y lo programó para que explotara al día siguiente.
No se produjeron víctimas a causa de esa explosión aunque sí daños al hotel valorados en 6.500 dólares.
Rodríguez Llerena fue detenido diez meses después de colocar esa bomba, cuando viajó a La Habana con nuevo material explosivo.
Según Cubadebate, el detenido confesó durante su juicio que el anticastrista Luis Posada Carriles le pagó diversas cantidades para cometer ese atentado y para introducir después en la isla más materiales explosivos.
Hace dos años, el presidente cubano, Raúl Castro, anunció la conmutación de la pena capital a presos comunes y la sustitución de sus condenas a cadenas perpetuas o de 30 años, como parte de la política de no ejecución seguida desde 2000 e interrumpida solo en 2003, cuando fueron ajusticiados tres secuestradores.
En aquel momento, el general Castro informó de que el Tribunal Supremo cubano analizaría los recursos presentados por uno de los salvadoreños condenados a muerte por actos terroristas.