Cuba declaró hoy la fase de "alarma" para zonas costeras del occidente de la isla y amplió la alerta a La Habana y otros municipios de la costa norte ante la inminente llegada del huracán "Paula" que perdió intensidad y bajó a categoría uno.
En una nota informativa divulgada en medios oficiales, el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil decretó pasar a la fase de "alarma" en los municipios de la costa norte de la provincia occidental de Pinar del Río.
También dispuso elevar a la fase de "alerta" a la provincia Ciudad de La Habana y los municipios de la costa norte de sus vecinas La Habana, Matanzas y la Isla de la Juventud.
El huracán "Paula" ha perdido intensidad en su ruta hacia el extremo occidental de Cuba y ha bajado de categoría dos a uno, la mínima en la escala de intensidad Saffir-Simpson de un máximo de cinco, según los últimos reportes meteorológicos.
Según el Instituto de Meteorología (Insmet) cubano, a las 18.00 hora local (22.00 GMT), el centro del huracán "Paula" se situaba a unos 35 kilómetros al oeste-suroeste del Cabo de San Antonio, en Pinar del Río.
El jefe del departamento de Pronósticos del Insmet, el meteorólogo José Rubiera, dijo en la televisión estatal que "Paula" arrastra vientos máximos de 140 kilómetros por hora (fuerza 1) y que va a realizar un trayecto por Pinar del Río "más bien lento".
Pero sobre todo dejará "lluvias bastante duraderas" que se irán extendiendo a las provincias habaneras.
Las autoridades y habitantes de la provincia de Pinar del Río, en el extremo occidental de la isla, se preparan para la llegada de "Paula" aunque de momento no se prevén evacuaciones masivas.
"Hasta el momento no hay prevista una evacuación masiva", dijo hoy a Efe en Pinar del Río Alberto Linares, funcionario de la Asamblea del Poder Popular de esta provincia, donde hoy solo han sido trasladadas 22 familias de la zona de La Bajada, en el Cabo de San Antonio, la zona estimada de entrada de "Paula" en la isla.
Estas personas -unas 90- han sido alojadas en la Estación Meteorológica de La Bajada.
Según las autoridades locales, los municipios de Pinar del Río -donde viven 733.000 personas- que podrían tener más afectación por el huracán son Sandino, Mantua, Minas y Viñales que en conjunto agrupan a unas 50.000 habitantes.
En cualquier caso, el Gobierno cubano ha movilizado en esa provincia a más de 3.000 personas para trabajar en labores de prevención y aseguramiento, transporte, alimentación y medios de comunicación.
Además hay preparadas ocho brigadas médicas listas para trasladarse hacia donde sea necesario y existen reservas de sangre y medicamentos así como suficientes camas disponibles en hospitales, según autoridades sanitarias citadas por la oficial Agencia de Información Nacional (AIN).
La provincia de Pinar del Río, ubicada en el extremo occidental del país, fue afectada directamente por dos de los tres huracanes que azotaron la isla en 2008, dejando pérdidas calculadas en 10.000 millones de dólares.