El sector del tabaco en Cuba cumplirá "todos los compromisos" de exportación y suministro nacional para lo que queda del año y 2009, a pesar de los daños sufridos en esa industria tras el paso de dos huracanes, informó hoy la prensa local.
"Por la producción tabacalera no se perjudicará la economía. Todos los compromisos previstos para la exportación, el consumo nacional y la industria cigarrera en lo que resta de año y 2009 serán cumplidos", dijo al diario oficial Granma el vicepresidente de la empresa estatal TABACUBA, Osvaldo Encarnación.
El funcionario explicó que el paso de los huracanes "Ike" y "Gustav", que azotaron la isla entre el 30 de agosto y el 9 de septiembre, ocurrió en un momento en que la campaña 2008-2009 aún no había comenzado, y por lo tanto, "en la agricultura las pérdidas fueron mínimas".
Los 4.000 canteros de cultivo que resultaron destruidos se recuperaron en "un breve periodo", se aprovechó "casi totalmente" el tabaco almacenado que se mojó, y de los más de 400.000 quintales que existían en ese momento solo se perdió el 2,5 por ciento, precisó.
En Pinar del Río, la cuna del tabaco cubano y de donde sale el 70 por ciento de la producción nacional, los ciclones destruyeron 4.150 de las 5.000 casas de curación que perdió el país.
Según Encarnación, ya hay más de 2.000 casas "en distintas fases de construcción", entre ellas 1.640 terminadas, y en octubre comenzó el plan de siembra para la actual campaña de la solanácea.
La Corporación Habanos S.A., empresa mixta controlada por el Estado cubano y la tabacalera hispanofrancesa Altadis, indicó en septiembre pasado que no tendrá problemas para suministrar sus famosos puros durante 2009, aunque dijo que necesitará una "inyección financiera importante".
El tabaco se encuentra entre los principales productos de exportación de la isla, junto con el níquel, el azúcar y sus derivados, y los medicamentos.
Los huracanes "Ike" y "Gustav" dejaron a su paso por la isla pérdidas calculadas en 5.000 millones de dólares, aunque tras el paso de un tercer huracán este mes, "Paloma", el Gobierno cubano incrementó el cálculo de pérdidas en 8.600 millones.