El gobierno del general Raúl Castro insistió hoy en que Estados Unidos no da garantía suficiente de que los deportistas cubanos no serán sometidos a "ultrajantes registros" en Puerto Rico durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe de julio próximo en Mayagüez.
El vicepresidente del Consejo de Ministros y presidente del Comité Olímpico Cubano (COC), José Ramón Fernández, reiteró que Washington no da respuesta satisfactoria a las condiciones que pone La Habana, por lo que sigue sin confirmar el envío de la delegación.
"No admitiríamos bajo ningún concepto que a la delegación cubana se le aplique a su arribo a territorio puertorriqueño el tratamiento reservado a los ciudadanos de países considerados terroristas", dijo Fernández en entrevista que publica el diario Granma, portavoz del gobernante Partido Comunista.
"Debemos recordar que el gobierno de los Estados Unidos nos ha dado ese estatus de manera arbitraria, un ataque respecto al cual ya el MINREX (ministerio de Exteriores) y el movimiento deportivo cubano han expresado su total rechazo", agregó.
"Jamás permitiremos que a nuestros campeones, a nuestros atletas, entrenadores o a cualquier miembro de la delegación cubana, se les someta a ultrajantes registros o cacheos personales. Eso sería inadmisible", afirmó Fernández.
El COC emitió la semana pasada un comunicado en el que enumeró las exigencias para acudir a los juegos regionales, como la seguridad de que no serán confiscados sus aviones, o que haya visados estadounidenses para toda la delegación, sin excepciones.
También pide permiso para aterrizar en un aeropuerto "apropiado", garantías para la entrada y salida de los materiales y equipos necesarios, que el alojamiento, el transporte y otras facilidades sean las mismas asignadas a otras delegaciones, y el acceso de la prensa cubana y de "integrantes del grupo de apoyo".
"Y muy especialmente -dice el comunicado- que se implanten las condiciones de seguridad y tranquilidad, evitando presiones y provocaciones continuas montadas durante el transporte de un lugar a otro, en los escenarios de alojamiento, entrenamiento o competencia y los medios de comunicación masiva".
Las exigencias, que en parte parecen destinadas a reducir las frecuentes deserciones de deportistas cubanos, fueron planteadas a los organizadores de los juegos regionales y al Departamento de Estado norteamericano.
Según Fernández, "son negativas" las experiencias de anteriores torneos deportivos en Estados Unidos: "en todos los casos nuestros atletas se vieron sometidos a un sinfín de provocaciones orquestadas por grupos inescrupulosos que ya se preparan para repetir su triste y bochornoso papel".
Cuba recibió copia de un mensaje de la subsecretaria de Estado norteamericana Janice Jacobs al presidente del Comité Organizador de Mayagüez 2010, Felipe Pérez Grajales, pero "tampoco brinda respuesta al tema de la delegación cubana", e incluso "ni siquiera lo menciona", dijo Fernández.
Cuba reconoce los esfuerzos de dirigentes puertorriqueños para que este país pueda acudir a los juegos, pero "hay realidades que los trascienden", aseguró el presidente del COC, y agregó que aún no se ha cerrado definitivamente la puerta.
"Nuestros atletas continúan su preparación, y cada día aumenta la intensidad de la misma, de acuerdo con los planes de entrenamiento y la existencia de una voluntad manifiesta de asistir", afirmó.
"Contamos con el soporte económico necesario, pero también tenemos la responsabilidad de exigir se cumpla con los justos reclamos que estamos haciendo", agregó.
"El tiempo comienza a agotarse y aunque la voluntad es de participar, las respuestas que requerimos siguen pendientes", insistió Fernández.