Más de 50 exiliados cubanos que arribaron ayer a Panamá para participar de la X Cumbre Iberoamericana, aseguraron ayer que no tienen la intención de alterar el orden público ni mucho menos irrespetar las leyes panameñas, sino expresar su posición de rechazo a la figura del presidente cubano Fidel Castro y buscar el respaldo de Iberoamérica para deshacerse del "dictador".
De acuerdo con Jorge Acosta, miembro del grupo Agenda-Cuba, "los exiliados estamos aquí para buscar la solidaridad de los otros hermanos latinoamericanos en los momentos difíciles que atraviesa Cuba, con respecto a una dictadura que ya tiene 41 años. Todos y cada uno de los países latinoamericanos en algún momento han tenido un déspota que les ha tratado de desviar su destino histórico, esa es la situación que tenemos los cubanos y que queremos resolver", precisó.
Manifestó que lo que quieren es que en la Cumbre haya una voz alterna a la que trae la "dictadura" de Fidel Castro "para que la voz de la verdadera oposición democrática de Cuba, la de los activistas de los derechos humanos, de la naciente sociedad civil que existe dentro de Cuba, sean la alternativa al único tirano que queda en Latinoamérica".
Por su parte, el periodista José Carreño, presidente del Círculo Nacional de Periodistas de Cuba, quien tuvo preso en su país por 16 años, calificó como "agridulce" la presencia en Panamá de Fidel Castro. "Agria porque el único país que ha tenido 41 años de un régimen totalitario es Cuba y dulce porque vemos los logros que han habido en los sindicatos, en la libertad de nuestros países con todo y defectos, pero marchando hacia un rumbo", precisó.
"Nosotros no venimos a crear problemas, lo que queremos es una presencia distinta de cubanos que sabemos que la libertad es el único camino para resolver nuestros problemas económicos y de vivencia general. Estamos muy satisfechos de que Panamá abra sus puertas a todos los latinoamericanos, pero desgraciadamente nos encontramos a un señor gobernando por 41 años sin ninguna justificación", precisó.
Silvia Iriondo, presidenta de la agrupación Mar por Cuba, Madres y Mujeres Antirrepresión por Cuba, manifestó por su parte que hablarán por aquéllos que no van a estar representados en la Cumbre a través de la delegación de Castro. "Venimos aquí para dar sus testimonios, las denuncias de las violaciones de derechos humanos y para solicitar la solidaridad de nuestros países hermanos con las ansias de libertad y democracia para nuestro pueblo", dijo.
En un mensaje al presidente cubano, Iriondo precisó que el pueblo de Cuba clama y reclama libertad, democracia y derechos y que "se avecina ese día, en que de nuevo, después de la brutal opresión y tiranía ese pueblo vuelva a vivir felizmente y vuelva estar en el concierto de naciones libres y democráticas que le compete", puntualizó.