La participación de los candidatos presidenciales en un debate no va a variar la preferencia electoral en los días que hacen falta para las elecciones del próximo 2 de mayo, afirmó ayer el presidente del gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD), Gerardo González.
Aunque dijo que él en lo personal recomendaría al candidato del PRD, Martín Torrijos que participara en los debates, aseguró que el único "desesperado" porque se realice esta actividad es el candidato, Alberto Vallarino.
La insistencia y desesperación de Vallarino porque se realicen los debates, se genera porque su candidatura se mantiene "cuesta abajo" y es el que "peor marca en las encuestas".
A juicio del político, ya la preferencia del electorado está bastante definida y ningún acto que se realice en los próximos días va a alterar o afectar la opinión que tienen los votantes en cuanto al candidato que van a favorecer.
Por otra parte, restó importancia a las acusaciones de fraude electoral que hacen algunos partidos de oposición, los cuales considera que lo que quieren es "enturbiar" los resultados de las elecciones.
Son partidos que están señalados por la derrota y utilizan como truco decir desde antes de la fecha de los comicios electorales que les hicieron trampa para tratar de afectar los resultados de unas elecciones en las cuales resultaron derrotados y ahora tratan de buscar excusas.
González expresó que no se justifica la oposición de algunos políticos al a votación electrónica que pretende implementar el Tribunal Electoral porque en países como Venezuela y Brasil en los cuales hay niveles de analfabetismo superiores a los que tiene Panamá se utiliza este método y no ha habido problemas.
Lo que pasa es que en Panamá todavía hay gente que quiere manejar la política con "tapa rabos" y por eso su oposición a métodos modernos como éste.
El PRD no solicitó la votación electrónica y no le interesa que se aplique esta técnica, si el Tribunal Electoral decide que se debe utilizar se usa y en el caso contrario no importa, concluyó el presidente de los perredistas.