Una débil política fiscal y problemas de gobernabilidad nublan el futuro económico y social de Centroamérica, de acuerdo con un informe del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi).
El investigador Jonathan Menkos, responsable del estudio "Lente fiscal centroamericano", presentado hoy en San José, explicó a Efe que si bien la economía centroamericana tuvo un crecimiento de 4,7 % el año pasado (un volumen de 164.000 millones de dólares), persisten diferencias y retos importantes en cada país.
El crecimiento de Panamá en 2011 fue de 10,6 %, mientras que Costa Rica, Guatemala y Honduras se ubicaron ligeramente por debajo de la media y el menos dinamizado fue El Salvador, con apenas 1,5 %.
"Centroamérica se ha mantenido en línea con el mundo en cuanto a la reducción del gasto público, lo cual también lleva a un menor dinamismo de la economía en momentos en el que el mercado internacional está deprimido", indicó Menkos.
El informe alerta de que la región carece de un nivel elevado de ahorros para hacer frente a una coyuntura económica difícil sin hacer ajustes fiscales o aumentar el endeudamiento.
El déficit fiscal es un tema de preocupación para la región, donde Costa Rica tiene la situación más delicada, con un déficit del sector público que el año pasado representó el 5,4 % del PIB, seguido por Honduras, con 4,8 %.
Por esa razón, todos los países del istmo, a excepción de Costa Rica, han aplicado reformas fiscales en los últimos años, que han servido para elevar los ingresos públicos en promedio un 1,5 % del PIB de cada nación.
Cifras del Icefi señalan que en promedio, la carga tributaria en los países de Centroamérica es de 14,7 % gracias a esas reformas, pues en el 2010 representaban el 13,9 % del PIB.
Menkos advirtió que "el sistema tributario centroamericano está muy ligado al consumo, por lo que es dependiente de los vaivenes de la economía", y que el nivel actual de impuestos "es insuficiente para mantener un estado de bienestar sobre la población".
Para otro de los investigadores, Maynor Cabrera, otro problema para establecer políticas fiscales efectivas es el grado de gobernabilidad de cada nación, pues en mayor o menos medida los Gobiernos tiene dificultades de maniobra para aplicar medidas o disponer de recursos.
"Hay pocos recursos para infraestructura y aunque en el discurso todos (los gobiernos) ponen gasto social en la realidad hay una asignación escasa de fondos", dijo.
Sobre la opción del endeudamiento para hacer frente a las obligaciones del Estado, tanto Menkos como Cabrera indicaron que "aún hay espacio en la tarjeta de crédito" centroamericana.
No obstante, subrayaron que estas decisiones presionan al alza las tasas de interés, lo cual afecta la inversión, además de tener un efecto sobre las calificaciones de riesgo, y por ende, en el costo mismo del endeudamiento.
Ante este panorama, el Icefi recomienda a la región negociar medidas tributarias y una nueva política fiscal, así como reforzar los proyectos de desarrollo regionales para disminuir un poco la dependencia del mercado internacional.