Representantes de colectivos de homosexuales de Argentina se manifestaron hoy "decepcionados" por los obstáculos surgidos en la discusión parlamentaria del proyecto de ley que habilita el matrimonio entre personas del mismo sexo y calificaron de "violenta" la actitud de la Iglesia.
No obstante, confiaron en que finalmente se modificará el Código Civil, como pretenden, para dar por concluida una batalla que ya lleva años.
Las trabas surgieron el pasado martes, cuando se debió levantar por falta de quórum una sesión de las comisiones de Legislación General y de Familia, Niñez y Adolescencia de la Cámara de Diputados.
En esta sesión, la tercera de esas comisiones, se iba a seguir avanzando en el debate de dos iniciativas que pretenden modificar el artículo 172 del Código Civil para sustituir los términos "hombre y mujer" por "contrayentes".
Con la asistencia de sólo 17 de los 62 diputados que debían hacerse presentes, la titular de la comisión de Legislación General, Vilma Ibarra, debió levantar la sesión y se comprometió a convocar otra para la próxima semana.
"Fue decepcionante la ausencia de sectores políticos que no sólo habían asegurado que se sentarían a discutir sino que también habían comprometido su voto en favor de estos proyectos", dijo a Efe María Rachid, titular de la Federación de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans.
Rachid señaló que algunos de quienes faltaron a la cita argumentaron "razones políticas", mientras que otros afirmaron que necesitan continuar debatiendo las iniciativas dentro de los bloques políticos.
"Igualmente seguimos siendo positivos y no perdemos las esperanzas. Creemos que con diálogo podemos revertir esta situación", enfatizó Rachid.
La dirigente, además, consideró "muy importante para la causa" un fallo judicial, conocido hoy, que declaró "inconstitucional" el impedimento para que dos personas del mismo sexo puedan casarse.
La resolución, de la jueza Gabriela Seijas, obliga además al Registro Civil de Buenos Aires a celebrar el matrimonio entre los dos hombres que promovieron la demanda.
César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), fue más allá y dijo ver la sombra de la Iglesia católica en las trabas que existen en el Parlamento para analizar estas iniciativas.
"Cada vez que se discuten estos temas en Argentina hay una intervención directa de los obispos", apuntó Cigliutti a Efe antes de tildar de "violenta" la actitud de la Iglesia.
"Sus argumentos son violentos, descalificadores y hasta nos siguen tratando de enfermos. La única postura respetuosa de la Iglesia sería hacerse a un lado", añadió.
En la primera sesión de las comisiones de Legislación General y de Familia, Niñez y Adolescencia de la Cámara de Diputados se presentaron los dos proyectos, mientras que en la segunda se expuso el caso español, que Argentina toma como modelo.
En esta última comparecieron el concejal de Madrid y secretario de Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG de la Ejecutiva Federal del PSOE, Pedro Zerolo, y el dirigente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales española, Antonio Poveda.
En la actualidad, las parejas del mismo sexo únicamente pueden obtener la unión civil en cuatro ciudades de Argentina.
La Ley de Unión Civil de la ciudad de Buenos Aires, aprobada a finales de 2002, supuso el primer antecedente en el país y el primer reconocimiento de las parejas homosexuales en Latinoamérica.
No obstante, los homosexuales argentinos no están totalmente satisfechos ya que, en su opinión, la unión civil es una figura jurídica no equiparable al matrimonio.