El Gobierno panameño decretó hoy una "alerta amarilla" nacional por las lluvias que han caído en varias provincias del país debido a dos frentes fríos que han producido el aumento del caudal en algunos ríos y fuertes vientos, informó una fuente oficial.
El director del Sistema Nacional de Protección Civil, Arturo Alvarado, dijo a Efe que la alerta amarilla (de prevención) se estableció porque "hay dos frentes fríos que están afectando la zona de convergencia nuestra e induciendo lluvias en la costa del Caribe, con brisas fuertes en todo el territorio de hasta 40 kilómetros por hora".
La alerta fue declarada esta mañana y se mantendrá ya que los pronósticos indican que las lluvias seguirán las próximas 24 horas, señaló Alvarado.
Las lluvias empezaron a caer anoche y han dejado un saldo de 69 casas afectadas y voladuras de techo en las provincias de Colón, en el Atlántico, Panamá, Coclé (centro) y Chiriquí (occidente), sin que hasta ahora se hayan producido muertes ni personas damnificadas.
La tormenta también ha llevado a que la represa Bayano, en Chepo, al este de la capital, declare una alerta roja y abra dos de sus cuatro compuertas para realizar vertidos de agua, indicó Alvarado.
Recordó que la represa cerró sus compuertas tras las lluvias de hace unas semanas que causaron estragos y la inundación de decenas de comunidades en Chepo, pero las abrió nuevamente "ante la fuerza de esta tormenta que ha caído sobre la cuenca del (río) Bayano y decretó la alerta roja en su plan de emergencia".
Las compuertas fueron abiertas a dos metros luego de que el nivel del lago Bayano superó los 62 metros sobre el nivel del mar, pero la situación está controlada porque las personas están en los albergues y no en las zonas que resultaron inundadas anteriormente, explicó el jefe del Sinaproc.
Añadió que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) también efectúa derrames preventivos en las represas de Gatún y Madden, pero que las comunidades cercanas no han resultado afectadas.
Las lluvias caídas hace unas semanas en Panamá, Colón y Darién dejaron un saldo de 10 muertos, 2.720 damnificados, 13.071 personas y 2.586 viviendas afectadas, además de cultivos, puentes y carreteras destruidos, según datos oficiales.