El Colectivo civil Desvela denunció hoy que una exposición sobre los más de 15.000 desaparecidos que dejó la guerra interna en Perú (1980-2000) fue censurada en parte por el ayuntamiento del distrito limeño de San Isidro.
Según un comunicado del colectivo, la muestra "La chalina de la esperanza" fue afectada el viernes pasado con el retiro de una presentación de diapositivas del conflicto armado interno y un audio con testimonios de víctimas de los años de la violencia en el Perú, que formaban parte de la instalación.
La exposición ha sido organizada por las fotógrafas Morgana Vargas Llosa (hija del escritor Mario Vargas Llosa) y Marina García Burgos, y por la periodista Paola Ugaz, en la galería municipal de San Isidro.
Las diapositivas contenían imágenes tomadas por Vargas Llosa y García Burgos, y por otros reconocidos fotógrafos nacionales como Óscar Medrano, Carlos Bendezú y Vera Lentz.
"La Municipalidad de San Isidro retiró estos dos componentes de la muestra sin mediar consulta con las organizadoras del proyecto de la Chalina de la Esperanza ni una explicación de su accionar", remarcó el Colectivo Desvela.
El comunicado enfatizó que sin las imágenes y los testimonios no se comprende el tejido expuesto en la galería, una chalina (chal delgado) que fue tejida por 1.010 personas, en su mayor parte parientes de desaparecidos de la zona de Ayacucho (centro del país), una de las más castigadas por la violencia desatada por el grupo Sendero Luminoso y por la respuesta de los agentes del Estado.
En ese sentido, el Colectivo Desvela Perú exigió a la Municipalidad de San Isidro, un exclusivo distrito que dirige el alcalde Antonio Meier, que "se hagan responsables por la seguridad y el montaje de la chalina que ocupa la parte externa y el sótano del centro cultural".
La muestra fue inaugurada el pasado jueves como una actividad que busca que los más de 15.000 desaparecidos en Perú reciban "una visibilidad que no han tenido, como sí sucedió en Argentina o Chile", según dijo Paola Ugaz a Efe el día de la inauguración.
El caso motivó hoy la reacción del periodista y analista político Augusto Álvarez Rodrich, quien señaló en su columna en el diario "La República" que se trata de "una censura indignante en San Isidro que es racismo puro".
Álvarez recordó que el alcalde Meier pertenece al partido Renovación, del ex ministro de Defensa Rafael Rey, quien dejó el gabinete en septiembre pasado, luego de que se derogara una polémica ley que favorecía a militares y policías procesados por violaciones a los derechos humanos.
Esa ley fue derogada luego de que Mario Vargas Llosa renunciara, en protesta, a presidir la comisión para la construcción del Lugar de la Memoria, un recinto en homenaje a las víctimas de la guerra interna peruana.
Álvarez señaló hoy que "lo hecho por la municipalidad de San Isidro es una de las intolerancias más perversas" y dijo que eso no habría sucedido si los desaparecidos fueran vecinos de San Isidro.
"Esta censura es racismo puro. Es mejor, por ello, retirar de una vez la exposición para reubicarla en un lugar que no sea manejado por racistas", remarcó.
Las promotoras de la muestra ya han recibido invitaciones para llegar la chalina a Ayacucho, e incluso a lugares tan alejados como Nueva York, Boston y varias ciudades europeas.