Un testigo considerado clave en el proceso por el asesinato en 2009 del periodista franco-español Christian Poveda fue ultimado en agosto de 2010 y sus testimonios previos no los tomó en cuenta el juez que condenó el miércoles a 11 de los 30 imputados por ese hecho, informó hoy la prensa local.
El hombre, conocido como "el Español", fue atacado a balazos el 22 de agosto de 2010 por un menor de edad cuando se encontraba en la cancha de fútbol de El Abejal, localidad próxima al cantón de El Rosario, donde asesinaron a Christian Poveda, publicó la Prensa Gráfica.
"La declaración de 'el Español' iba a ser tan importante", declaró al rotativo el jefe fiscal Unidad Especializada Antihomicidios, Óscar Torres, pero señaló que "no respetó las medidas de seguridad".
La versión periodística indicó que el testigo iba a declarar sobre su relación con Poveda, de cómo se llevaba con la pandilla de la que hizo un documental, de cómo se planeó su asesinato, de quiénes estaban presentes en reuniones de planificación y una descripción detallada de ese grupo y lo que hacían sus miembros.
Además, el informe detalló que el testigo "le había pedido a la Policía que le buscara un lugar lejos para vivir a cambio de declarar en el caso" y revelar quiénes estuvieron en tres reuniones en las que se decidió el asesinato, pero no precisa si esa solicitud fue aceptada.
Torres, según el diario, dijo que pidieron que se tomaran como pruebas las declaraciones de los testigos del caso antes de pasar al estrado, pero esto fue rechazado.
"El Español" había identificado a Calixto Rigoberto Escobar, quien fue absuelto de cargos por este asesinato y quedó en libertad, ya que no cumple otra condena, añadió La Prensa Gráfica.
El miércoles pasado, el tribunal especial contra el crimen organizado de San Salvador sentenció a Luis Roberto Vásquez Romero y a José Alejandro Melara, a quienes identificó como dirigentes de la pandilla salvadoreña Mara 18, a 30 años de prisión tras ser acusados de planear y ejecutar el asesinato de Poveda.
Keyri Geraldine Mayorga Álvarez, considerada "cómplice no necesaria", fue condenada a 20 años de cárcel.
Mientras que otros ocho imputados, entre ellos el exagente policial Juan Napoleón Espinoza Pérez, quien afirmó que el periodista estaba delatando a los pandilleros ante las autoridades, recibieron una condena de 4 años de prisión.
Poveda, de 52 años, había documentado la violencia en El Salvador como cineasta y periodista durante tres décadas.
El periodista había trabajado en 2008 en un documental sobre la Mara 18.
El 2 de septiembre de 2009, la policía salvadoreña encontró el cuerpo acribillado de Poveda en una ruta aislada en la localidad de Tonacatepeque, a unos 15 kilómetros al norte de San Salvador.