El Ministerio del Interior de Bulgaria, donde hoy se celebran elecciones presidenciales y locales, ha recibido en lo que va de jornada unas 200 denuncias sobre supuestas compras de votos, informó la agencia búlgara Focus.
La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) advirtió en este sentido de que, pese a que la legislación ha endurecido las penas contra esta práctica, aún hay "preocupación" sobre potenciales compras de votos y manipulaciones en el recuento.
Los medios búlgaros señalan hoy que el precio que los representantes de los partidos ofrecen por el voto va desde los 25 euros para las presidenciales a los 15 para las municipales, en un país donde el salario medio ronda los 350 euros.
Según Transparencia Internacional, hasta un 20 % de los votantes en el país más pobre de la Unión Europea están dispuestos a vender su voto.
Por otra parte, los comicios transcurren con normalidad y "no hay indicios de problemas sustanciales en el proceso electoral", informó la portavoz de la Comisión Electoral central, Ralitsa Negencova.
La Comisión señaló que, cinco horas y media después de la apertura de los colegios electorales, a las 03.00 GMT, la afluencia a las urnas oscilaba entre el 8 y el 13 %.
Los colegios estarán abiertos hasta las 16.00 GMT y se espera que los primeros resultados se conozcan alrededor de la medianoche.
Unos 6,9 millones de ciudadanos búlgaros con derecho a voto están llamados a las urnas para elegir al nuevo jefe del Estado, en las primeras elecciones presidenciales desde el ingreso de Bulgaria en la Unión Europea, en 2007.
Aspiran al cargo 18 candidatos, entre los que sólo tres aparecen con opciones de convertirse en el nuevo jefe del Estado, según los sondeos, aunque al parecer ninguno logrará la mayoría suficiente para evitar una segunda vuelta, prevista para el domingo próximo.
Las encuestas dan un 30 % de los apoyos al candidato del gubernamental y conservador Ciudadanos para Desarrollo Europeo (GERB), Rosen Plevneliev, hasta ahora ministro de Desarrollo.
El ex ministro de Exteriores y actual eurodiputado socialista, Ivaylo Kalfin, obtendrá el 21 % de los votos, según esos sondeos, que otorgan a la independiente Meglena Kuneva, excomisaria europea, un 11 % de los sufragios.
"He votado con buenos pensamientos en mi corazón y con una fuerte motivación porque sé qué debe hacer Bulgaria y sé qué necesita el país para que seamos un digno miembro de Europa y del mundo", declaró Plevneliev al depositar su papeleta en Sofía.
"He dado mi voto para los que cumplen 18 años, para que vivan en una Bulgaria europea, moderna y democrática", dijo por su parte Kalfin.
Las elecciones se celebran en un ambiente apático, marcado por el desinterés del electorado y el elevado descontento de la población hacia las instituciones. Se espera que la abstención ronde el 40 %.
De hecho, los principales partidos han planteado estos comicios como un test sobre el respaldo popular al Gobierno conservador.
Los comicios presidenciales coinciden con los locales, en los que los ciudadanos eligen a 1.927 alcaldes y concejales municipales.