Un gol del bético Rafael Sobis y otro del madridista Marcelo, logrados ambos en la primera parte de la prórroga, derrotaron a un Camerún con diez, sacaron a Brasil del atolladero en el que se encontraba y sellaron el billete para semifinales de una hoy vulgar "canarinha".
Pese a jugar ante un equipo en inferioridad prácticamente toda la segunda parte, a Brasil, tremendamente gris en la tarde de hoy, le costó sangre y sudor doblegar a unos "leones" que volvieron a demostrar de dónde procede el calificativo de "indomables".
Brasil consiguió así ahuyentar definitivamente el fantasma de Sydney 2000, donde una Camerún con nueve y también en los cuartos de final eliminó a la "canarinha" en la prórroga, cuyo recuerdo y el miedo a que se repitiera planeó hoy por el Estadio Olímpico de Shenyang.
Dunga apostó por su ya clásico esquema