Más de 26 mil fanáticos se han dado cita esta anoche en el estadio Rommel Fernández para la disputa del partido entre las selecciones nacionales de Panamá y Cuba.
El rojo, como era de esperarse, fue el color predominante en el estadio. La batucada, los bombos y platillos le pusieron el ambiente festivo a la gradería del Rommel, mientras que en las afueras del estadio los puestos de comida y bebida le daban un toque de "feria" al ambiente.
Es común observar a niños, mujeres y hombres con sus caras pintadas, ataviados con la nueva camiseta tricolor de la selección de Panamá, y también a barras organizadas, que al ritmo del ¡olé, olé, olé, Panamá, Panamá, Panamá!, ingresaban al estadio.


