Una total de 71 militares, paramilitares, guerrilleros y civiles perdieron la vida durante los combates que rebeldes de las FARC y el ELN, la extrema derecha y tropas del Ejército han mantenido en selvas del noroeste de Colombia, aseguraron ayer las autoridades castrenses en Bogotá.
La mayoría de las víctimas las sufrió una patrulla militar que facciones de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sorprendieron cuando se desplazaba hacia el área en la que este grupo insurgente y las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU) mantenían intensos enfrentamientos.
Según la más reciente evaluación facilitada por fuentes militares en la capital colombiana, en los combates murieron 37 militares, 15 paramilitares, 14 guerrilleros y cinco civiles.
Los choques comenzaron el pasado viernes, cuando las FARC irrumpieron en zonas rurales situadas al sur de Montería, la capital departamental de Córdoba, que son controladas por las ACCU.
En el área tiene su cuartel el comandante de las ACCU y también líder principal de la coordinadora Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Carlos Castaûo Gil.
El comandante de las Fuerzas Militares, el general Fernando Tapias, explicó en una conferencia con los periodistas que el Ejército dispuso el martes el traslado de tropas contrainsurgentes con la misión de desalojar a rebeldes y paramilitares.
Las tropas tomaron una dirección que coincidió con la del desplazamiento de columnas de las FARC, prosiguió Tapias.
El general dijo que este contingente fue sorprendido por los rebeldes cuando se realizaba una operación de transporte en helicóptero de una margen de un caudaloso río de la región a la otra.
"Al realizar el segundo vuelo con tropas cayó prácticamente en medio de los grupos que venían en esa dirección", prosiguió el comandante de las Fuerzas Militares.
Un oficial, seis suboficiales y treinta soldados murieron en el ataque de los guerrilleros, unos 300 hombres pertenecientes a tres frentes de las FARC.
Al menos seis militares también resultaron heridos en este choque, el de mayor gravedad de la ofensiva que rebeldes y extrema derecha desataron hace cinco días en la región.
Según testimonios de autoridades de esa parte del país, la guerrilla y los paramilitares han combatido en calles de pueblos como Tierralta, donde las versiones aseguran que las FARC diezmaron un comando de las ACCU.
Los combates se ampliaron a las localidades de Montelíbano y Puerto Libertador y han dado lugar a un desplazamiento masivo de más de tres centenares de familias campesinas.
Desde el viernes, tropas del Ejército también han combatido con reductos del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en un área del departamento vecino de Antioquia.
Tapias viajó en la tarde de ayer a la región para asumir junto al comandante del Ejército, el general Jorge Mora, las operaciones contra las facciones guerrilleras y paramilitares que se disputan el control de dicho territorio.